05/06/2026
Probablemente todos hemos oído alguna vez frases como:
👉 “No te preocupes, conozco a alguien.”
👉 “Tengo un amigo en el Ayuntamiento.”
👉 “Eso me lo arreglan.”
Pero la realidad es que tener contactos no es delito.
No es delito tener amigos, conocidos o familiares en la Administración.
No es delito pedir información, solicitar una reunión o recomendar a una persona para un puesto de trabajo.
Entonces, ¿dónde está el problema?
📌 El problema aparece cuando una persona utiliza su posición o su influencia para intentar obtener una resolución o decisión pública que le beneficie a ella o a un tercero.
Por ejemplo:
✅ Presentar una solicitud para una licencia.
✅ Pedir una cita con un concejal.
✅ Recomendar a una persona para un empleo.
❌ Intentar que un expediente avance antes que los demás.
❌ Conseguir que una multa desaparezca “porque conozco a alguien”.
❌ Influir en una oposición, concurso o adjudicación pública.
La diferencia no está en tener contactos.
La diferencia está en utilizar esos contactos para conseguir un trato de favor.
Y ahí es donde pueden aparecer responsabilidades administrativas, disciplinarias e incluso penales.
⚖️ En Morán y Santos Abogados analizamos cada caso de forma individual para determinar dónde termina la actuación legítima y dónde pueden existir consecuencias jurídicas. Ponte en contacto con nosotros:
☎ 923 00 86 53
💻 www.moranysantosabogados.es
📧 [email protected]
📍 Av. Italia 57, Local Izquierda — Barrio del Oeste (Salamanca)