11/12/2021
Dña. Juana Rivas está cumpliendo condena en sección abierta (tercer grado), desde el primer día, saliendo al exterior a diario.
No ha pisado una cárcel ordinaria.
Tiene el apoyo del Gobierno (quien la indultó parcialmente), y hasta de Ministerios al completo (como el de Igualdad, que ha iniciado una campaña a su favor basada en la demagogia más infantil y en la demonización de la Justicia). Algunos hablan incluso de 'violencia institucional", para atacar la independencia de los jueces y magistrados ante resoluciones que no casan bien con sus postulados de género, "progres" y feministas. Pero es sólo un cortina de humo: si realmente hubiera querido el Gobierno que no fuera a prisión, la habría indultado totalmente (o parcialmente por el tiempo que le quedará por cumplir), y no le hubiera indultado únicamente esa fracción de la pena impuesta, dejando la "patata caliente" al Juez. Juana Rivas es utilizada por los propios políticos que dicen defenderla.
Es más, se están dando informaciones de que ha llegado a intervenir la Fiscalía General del Estado (sí, la ex ministra de Pedro Sánchez relacionada con el ex juez Baltasar Garzón, condenado por prevaricar), para impartir órdenes a sus dependientes jerárquicos (los fiscales), pues eran partidarios de no suspender la ejecución de condena.
Lo cierto es que el Juez sentenciador ha evaluado las circunstancias y ha decidido no conceder la suspensión de condena, atendiendo a la absoluta falta de arrepentimiento de la condenada y a que la misma necesita estar controlada (sea en tercer grado o en libertad condicional), en beneficio del menor.
Sólo el hecho de no haber mostrado arrepentimiento ya es motivo suficiente para que cualquier Juzgado sentenciador hubiera denegado la suspensión de condena a cualquier condenado primario a menos de dos años en nuestro país. Pero en el caso de Juana Rivas hay, además, otras circunstancias que desaconsejan la suspensión de condena (como la reiteración, el pulso que le hizo al Juzgado en su día, utilizando a su hijo, y, además, el caso de la agresión sexual sobre el menor, que era desconocido para la opinión pública).
La prensa más sectaria y "progre" ha iniciado una campaña de acoso y derribo personal al Juez. Incluso políticos que se han servido del caso de Juana Rivas, están difamando a un juez que está cumpliendo al dedillo la Ley. Ya hay voces clamando al Consejo General del Poder Judicial contra el Juez.
En este caso me parece de Justicia la decisión del Juzgado, que en favor del menor, y de la propia madre, hace cumplir la condena (en tercer grado).
El beneficio de la suspensión de condena no es un derecho subjetivo de cualquier condenado primario a menos de dos años de prisión, sino una FACULTAD DISCRECIONAL DEL JUEZ SENTENCIADOR (así lo establece el Código Penal). Si no le gusta al Gobierno, que impulse la reforma del Código Penal también.
Si la defensa de la penada no está conforme con la condena, en lugar de anunciar querellas sin fundamento debería apelar a la Audiencia Provincial el auto del Juzgado. Punto.
Aun cumpliendo la condena, la penada podrá optar a la libertad condicional una vez supere la mitad de condena, al ser la primera vez que se encuentra cumpliendo condena, estar en tercer grado y tener una condena inferior a tres años.
Creo, sinceramente, que lo que le conviene a Dña. Juana Rivas es un cambio radical de estrategia si realmente lo quiere es reinsertarse en la sociedad, y dejar de ser una marioneta del feminismo radical y de la "progresía". Ya se equivocó cuando se prestó al desafió a la Justicia por una causa ilegítima, utilizando a su hijo. Y se volverá a equivocar si se enfrenta sin razón a los Juzgados, en vez de utilizar los recursos que las leyes procesales permiten y recurrir lo que le corresponda en Derecho.
"La libertad de Juana Rivas podría suponer un grave peligro para sus hijos" y "este juzgado no va a ser partícipe de esa eventualidad". Esto ha contestado el...