24/08/2026
Cuando un inquilino deja de pagar o alguien usurpa tu vivienda, la frustración es absoluta. Cortar la luz, cambiar la cerradura o sacarle las pertenencias a la calle parecen soluciones lógicas y de sentido común. Sin embargo, judicialmente estás cometiendo un Delito de Coacciones. Nuestra legislación prohíbe estrictamente la “autotutela” (tomarse la justicia por propia mano). Al actuar al margen de los juzgados, le regalas al infractor la oportunidad perfecta para denunciarte ante la policía. ¿El resultado? Él sigue dentro de tu inmueble y tú te enfrentas a un proceso penal con riesgo de detención, multas y antecedentes penales.