30/09/2021
ES UN POCO LARGO, PERO TRANSCRIBO LA QUEJA QUE ACABO DE PONER ANTE EL COLEGIO DE ABOGADOS DE OVIEDO, Y QUE VOY A INTERPONER ANTE EL CGPJ.
PRIMER CASO.
El día 5 de mayo de 2021., estando de guardia en el TURNO DE VIOLENCIA DE GÉNERO, fui llamada por el PK, para asistir en la Comisaria de la Policía Nacional de Pola de Siero a una víctima de Violencia.
El día 6 de mayo se cita por el Juzgado de Siero (núm. 3) a la declaración dela víctima de violencia. La chica de etnia gitana, vino acompañada de sus familiares, y el detenido, primo de la víctima, de otro clan (son dos familias enfrentadas conocidas por la Guardia Civil y Policía por tráfico de dr**as y otros asuntos muy turbios, con un historial de delincuencia que acabaría con todos los árboles del Amazonas si se imprimiera en papel), también vino con su propia familia. Por ello, se formó a las puertas del Juzgado, la tercera guerra mundial, teniendo que intervenir Policía Nacional, Local y Guardia Civil.
Asisto a su declaración, la del detenido, se le da orden de protección y al detenido se le deja en libertad. En ese momento el Juez me comunica que la citación para el juicio rápido es el 12 de mayo a las 10.30.
Empiezo a insistir en el Juzgado que ese día, tengo otra vista también de turno de oficio, en el Juzgado de Familia, núm. 7 de Oviedo, a las 10.40 y que no puedo estar en dos sitios a la vez.
Aún así el Juez, me dice que me arregle, porque el tema de violencia tiene preferencia. Le digo que solo tiene preferencia si hay detenido, lo cual no es el caso, ya que el detenido ha sido puesto en libertad, y me dice que mantiene la fecha.
Presento recurso de reposición, que adjunto como documento núm. 1, y en el Juzgado de Oviedo núm. 7, presento escrito solicitando la suspensión de la vista.
En el Juzgado de familia núm. 7 de Oviedo, evidentemente, me contestaron que no había lugar a la suspensión (más cuando era un tema muy complicado, que por su complicación ya se había suspendido 4 veces, y que era un tema muy conflictivo con menores de por medio, en tratamiento en Salud Mental y no se podía dilatar más).
En el Juzgado de Violencia, núm. 3 de Siero, me estimaron el recurso, pero me señalaron el juicio para las 9.30.
Evidentemente siendo un juicio tan complicado el de familia y tan polémico el de violencia, no me daba tiempo llegar de Pola de Siero a Oviedo, aparcar e ir al de familia a las 10.40.
Tampoco se le pueden pasar este tipo de juicios a una compañera, porque el de familia llevaba 2 años con dicho procedimiento, y el de violencia con la que se había montado con los dos clanes el día de la declaración, ¿A qué compañero se lo pasas? Al final , fue una compañera mía al de violencia, que se encontró con todo el percal (se produjeron registros de familiares, salieron navajas, tijeras, palos... y se volvió a montar la mundial). El supuesto juicio rápido sin ningún sentido (en vez de pasarlo a DILIGENCIAS PREVIAS directamente), duró media mañana, por todo el follón que se montó. La cliente de violencia al ver que no iba yo, con quien se había desahogado tanto en comisaría, como en el Juzgado el día de la ratificación, no quería hablar con la compañera y a punto estuvo de retirar la denuncia. Todo para decir luego, que se pasaba a PREVIAS y listo.
SEGUNDO CASO.-
En el día de hoy, 30 de septiembre de 2021, estando de guardia en VIOLENCIA DE GÉNERO, me avisa el PK de asistencia en la Guardia Civil de Siero, de una víctima de violencia de 55 años, 30 años de matrimonio, y con unas circunstancias muy especiales, dado que el agresor tiene una enfermedad mental. la mujer cuando me vio, delante de la Guardia Civil, se echó a llorar. En la entrevista previa que tuvimos, la mujer no dejaba de llorar y llorar, porque hay que ser consciente de la fragilidad de la víctima, del estado emocional en que se encuentra, y de que cada caso es un mundo. En el presente caso, la mujer no quería denunciar por la enfermedad del marido, pero sabía que si no denunciaba la iba a matar, pues según relataba llevaba 30 años sufriendo maltrato continuado. El marido no tomaba la mediación desde hacía un mes y se había vuelto más violento. Todo esto, me lo cuenta en dos horas de entrevista, entre lágrimas y sentimientos encontrados de si denunciar o no denunciar. Al final interpone la denuncia y la asisto. Me abraza, se echa a llorar y me dice que confía en mí.
Estando en la Guardia Civil de Siero, me llega aviso del PK, para asistir a una víctima de violencia y a su hija menor (víctima igualmente) en Langreo. Llego a Langreo a las 12.15. Me encuentro con otro caso muy peculiar. Mujer con 55 años maltratada durante 30 años y una menor de 16, maltratada por el padre, habiendo intervenido ya los Servicios Sociales. El esposo y padre, alcohólico y drogadicto, se encuentra detenido desde la noche anterior, en coma en los calabozos por situación de total embriaguez y consumo de sustancias tóxicas.
La misma situación. Casi dos horas de entrevista con la mujer, llorando, contándome sus "miserias", desnudándose ante mí, con el mal trago que ello supones, contar tus "miserias" ante una desconocida, y no sabiendo si denunciar o no, pese a las lesiones, porque como el marido es alcohólico, pues le excusaba diciendo que no sabe lo que hace cuando bebe, etc....
Estando en la entrevista, llaman del Juzgado de Langreo, diciendo que el detenido pase a disposición judicial ante el Juzgado núm. 2 de Langreo (Violencia) a las 9.30 de la mañana, el día 1 de octubre (mañana), ya que la Policía ya había avisado de que había un detenido a primera hora de la mañana.
Asisto a la mujer a la denuncia, quien no para de llorar y de agarrarme la mano, y por la otra mano agarrada la niña.
En medio de la declaración de esta mujer, me llama la Guardia Civil de Pola de Siero, que el Juzgado núm. 3 de Siero, ha señalado para las 10.00, el día 1 de octubre (mañana).
Llamo al Juzgado de Pola de Siero, y le digo, que tengo otro señalamiento anterior con un detenido (mientras que en el suyo no hay detenido), y que evidentemente no tengo el don de la ubicuidad, y que me ha avisado primero el Juzgado de Langreo.
El funcionario habla con el Juez, y me transmite que el Juez no cambia la hora, que me "arregle", que son las fiestas del Patrón de la Policía, y que tiene que ser a las 10.00, y que si no que venga la otra compañera/o de guardia de violencia.
Intento explicar al funcionario que NO HAY OTRA PERSONA DE GUARDIA, que yo he atendido a las dos víctimas, y que no se puede hacer eso con una mujer que se ha rasgado la piel conmigo.
El funcionario vuelve a hablar con el Juez, y mantiene la hora a las 10.00.
Finalmente hablo con el Colegio, con Jose del Turno de Oficio, para que designe mañana el PK a a otra persona, en la declaración de Pola de Siero, porque yo ya he dado mis datos al Juzgado de Langreo núm. 2
Todo esto, quiero ponerlo en su conocimiento, porque como digo es la segunda vez que me pasa, en 5 meses escaso que lleva el nuevo Juez del núm. 3 de Siero, que lleva violencia.
La impotencia, la frustración que siento, NO ES PORQUE LO LLEVE (O LO COBRE OTRO COMPAÑERO). La rabia, el desaliento, es que muchos Jueces se creen "dioses", ellos mandan, y tú "pequeña piltrafilla abogaducha" adáptate a mis órdenes.
Y lo relevante en todo esto, es que ESTAMOS HABLANDO DE VIOLENCIA DE GÉNERO. Nos rasgamos las vestiduras, y nos abrimos la camisa como Camarón, gritando "MUJER DENUNCIA", LLAMA AL 016, NO AL MALTRATO, NO TENGAS MIEDO... y cuando una mujer se decide después de 30 años a denunciar, se desnuda ante una extraña que le viene asignada como abogada, confía en mí, mañana se va a encontrar con el hecho, de que va a tener que volver a contar su historia, "sus miserias" a otro compañero/a.
¿Así estamos luchando contra la violencia?
Como mujer, si yo soy la señora que mañana va a ratificarse y que ya estaba dudosa por la enfermedad del marido, me vuelvo a mi casa. Como mujer me siento identificada, dado que el tema de violencia me lo tomo muy en serio, ya que además de abogada he sido mujer maltratada, por lo cual puedo ver la causa desde dos perceptivas (la profesional y la personal).
Como abogada, no tengo palabras para expresar lo que siento. Esa soberbia, de... a la hora que yo digo, y adáptate tú, "abogaducha del turno".... es algo que me corroe y me hierve la sangre.
Estuve a punto ya en una ocasión de decirle, a este Juez, "oiga, usted y yo tenemos los mismos estudios, la misma licenciatura, soy tan licenciada en derecho como usted" e igual yo, más que usted, que tengo un master y un doctorado. Así que no me trate, como si fuera una "churrera" (con todos mis respetos para las personas que venden churros). Pero te callas. Y te callas.
Pero hasta aquí, creo que en temas de violencia uno no debe callarse, porque esta pobre mujer..... quien me lloraba y me decía confío en tí... mañana va a tener que confiar en otro Letrado/a.
Por ello, si tengo que poner una queja ante le CGPJ, o ante el organismos competente, voy a hacer lo que tenga que hacer. Es indignante, degradante tanto para la víctima, como para mí como abogada, que protesté, protesté... y no se dignó ni a ponerse al teléfono, mandando al funcionario de turno de "corre ve y dile". Ya está bien. Hasta aquí hemos llegado.
Y reitero, no es porque el que lleve el caso otro compañero/a, que lo hará estupendamente. No es porque lo cobre otro compañero, sino por reivindicar que 1) Las víctimas de violencia no merecen esta soberbia y 2) Los abogados del turno, somos un servicio público, no estamos a disposición de lo que digan los jueces, cuando ellos digan y como digan, cuando estamos atendiendo a otra víctima.
Espero que tengan en cuenta, todo lo que les he contado, y me informen de qué pasos he de seguir, porque no pienso dejar esto así.
Ninguna víctima se merece, tener que pasar de un abogado de oficio a otro, por imperativo de un Juez, que señala a las 10.00 de la mañana, porque mañana son las fiestas del Patrón de la Policía., o porque le sale de .... Y como es la segunda vez que me pasa, que tengo que desatender a una persona que se ha abierto conmigo, que ha verbalizado, lo que jamás pensó que iba a contar, no se puede dejar esto sin más. Un poco de empatía, por Dios bendito.