04/10/2021
¿Cuáles son las claves de la diferencia entre una factura y factura un recibo?
Con el paso del tiempo, muchos clientes han recurrido a nuestro Despacho con diversos asuntos a resolver. Sin embargo, nos hemos dado cuenta de que algunos no reconocen la diferencia entre una factura y un recibo, por ello, nos hemos decidido a llevar a cabo este breve artículo para explicar las principales diferencias entre estos dos elementos.
¿Qué es un recibo?
Un recibo es un documento que acredita la entrega de una mercancía o la prestación un servicio y se emite en el momento exacto de haberse producido el pago de dicha mercancía o servicio. Sin embargo, el recibo carece de cualquier efecto fiscal y no necesita ser contabilizado.
El recibo habrá de tener como información básica los siguientes elementos: el producto o servicio adquirido, su precio, la suma total de la compra y el impuesto que se aplique en el caso determinado.
Algunos ejemplos de recibos son el ticket del supermercado o de una tienda de ropa.
¿Qué es una factura?
Por otro lado, una factura es un documento que detalla la existencia y realización de una operación de carácter comercial en la que se han realizado órdenes fiscales para la aplicación de un impuesto determinado. Las facturas, al contrario que los recibos, requieren de una mayor elaboración ya que estas sí que poseen efectos fiscales y de contabilidad, por lo que suelen emitirse antes de efectuar el pago.
Las facturas habrán de poseer los siguientes elementos para tener validez: NIF y datos fiscales del comprador y del vendedor, número de factura, número de cliente, fecha de expedición de la factura, especificación de los elementos adquiridos, impuestos aplicados y el total a pagar con y sin la base imponible.
Las facturas suelen ser utilizadas por empresarios y autónomos que necesiten acreditar sus flujos de fondos de cara a Hacienda.
Conclusión
Función informativa: el recibo solo cumple con una función informativa que puede servir de ayuda para efectuar alguna reclamación.
Función de carácter tributario y contable: las facturas cuentan con una función tributaria y de contabilidad de cara a Hacienda, mientras que los recibos no.