22/06/2026
HISTORIA DE LA ACADEMIA (II)
SIGLO XIX
La protección de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Granada continuó hasta que, a mediados del XIX, la Administración del Estado, mediante Real Decreto de 31 de octubre de 1849, dictó las normas generales que ratificaban la existencia de trece academias, entre las que se encontraba la de Granada, momento en el que se independizó de la Real Sociedad, siendo asumidos los gastos por el Ayuntamiento y la Diputación. A partir de la fecha de promulgación de este Real Decreto de 1849, se estableció una clara división entre los asuntos puramente académicos y los docentes. Durante la Regencia de María Cristina, se aprobó el Real Decreto de 8 de julio de 1892, en virtud del cual la Escuela provincial de Bellas Artes que dependía de la academia pasó a ser tutelada por el rector de la Universidad, quedando, definitivamente, desligada de la institución que había amparado los estudios artísticos en la ciudad de Granada desde su creación.
SIGLO XX
A comienzos de esta centuria, la Academia fijó importantes líneas de actuación entre las que se incluían una mayor participación en la intensa vida cultural, ciclos de conferencias especializadas, actividades musicales, etc. Por otra parte, a partir de 1902, se crearon los cargos de académicos de mérito y honorarios que vendrían a completar la actividad de los respectivos académicos de número. El Real Decreto de 24 de mayo de 1912 declaraba la Academia de Granada de primera clase equiparándola al resto de las academias españolas. Cabe destacar que la primera mujer académica de número fue Joaquina Eguaras, una de las figuras claves de la intelectualidad de la época, que tras haber sido propuesta en 1942 hizo su ingreso en la Academia al año siguiente. Tras pasar por diversas sedes, desde 1977 se ubica en una de las dependencias del palacio de la Madraza.
EN LA ACTUALIDAD
Encaminada hacia nuevos retos, la Real Academia mantiene una constante renovación de sus miembros quienes están plenamente comprometidos con la institución y sus actividades, a los que se suman un nutrido elenco de académicos correspondientes que conectan a la Academia con la cultura de otros ámbitos regionales.