25/07/2024
Hace unos días se nos fue Pablo Arregui (7 de julio), una parte muy importante de lo que fue el “Dream Team” de la ANCP de los años 1999 a 1994, formado junto a Eduardo Esteban, Daniel Malbranque, Cubino, Delgado, Induráin, Lejarreta, Aja, Chozas, Domínguez, Guti, Martínez Oliver, Mauleon, etc. un equipo de amigos y de ensueño.
Cuando al inicio estábamos formando el “equipo” con un programa muy ambicioso (Seguridad Social, Convenio Colectivo, contratos dignos, incrementos premios y de la seguridad en la competición, mejora del trato fiscal, etc.) éramos conscientes que teníamos un punto débil en el norte (País Vasco, Cantabria, etc.) entonces un conocido y amigo común Felipe Yáñez me puso en contacto con Pablo Arregui, abogado en Vitoria, fue un “flechazo” a primera vista, solo charlamos un rato y sintonizamos inmediatamente era como ver a un “niño” con una bicicleta el día de Reyes, hablábamos en el mismo idioma y, además, lo más importante lo veíamos todo posible pese al rechazo general inicial y la incredulidad de algunos ciclistas.
Podría contar innumerables anécdotas de las múltiples situaciones y “batallas” a las que asistimos juntos, pero solo voy a hacer referencia a unas pocas que sirven por todas.
Desde cuando íbamos a las carreras y se quedaba “prendado” de las bicicletas, coches y de la organización hasta cuando se le iluminó la cara y los ojos al ver en una comunicación a la asociación de equipos su nombre formando parte del comité negociador junto con Cubino, Delgado, Induráin, Lejarreta, etc. llegando a decir que le parecía la lista de un gran equipo para ir al Tour y que verse ella era como tocar el “cielo”.
Otra, que me recordaba a menudo y por la que se sentía muy orgulloso y reconocido, es cuando a la salida de una famosa reunión en Mérida en 1991 con los directores de todos los grupos deportivos y los “jefes” de los “sponsors principales” ambos yendo comentando las incidencias de la misma llega Pedro Delgado y nos dice que eso era más duro que correr un Tour llegando, a su vez, por detrás inmediatamente “Lale” Cubino y nos dice que uno no sino dos.
Ese fue el clima de satisfacción que Pablo nunca olvidó, del que siempre estuvo muy agradecido y orgulloso por poder formar parte de él.
Pero es el ciclismo en general y los ciclistas en particular, tanto los de la época en la que estuvo en la ANCP como los posteriores y los actuales, los que se deben sentirse orgullosos y agradecidos a Pablo Arregui, estuvo en multitud batallas dando siempre un apoyo y consistencia incondicionada con un gran esfuerzo personal, siendo un pilar importante en la casi totalidad de logros de la época y que no fueron pocos, sin olvidar que siempre tenía la puerta abierta de su despacho para cualquiera que fuera ciclista.
La batalla de la Seguridad Social fue otro punto importante, estuvo en la lucha primero con los propios ciclistas luego con los equipos que se negaban sistemáticamente a reconocer el derecho como cualquier otro trabajador, en el diseño de la estrategia para que no les quedase otro remedio que aceptar y en forzar la intermediación del CSD con el Ministerio de Trabajo para llevarlo a cabo sin poner en riesgo la continuidad de los equipos y los contratos de los ciclistas.
En poco tiempo se consiguió lo que parecía una quimera Convenio Colectivo, Seguridad Social, contratos dignos, incremento en la seguridad (iluminación de los túneles tras el accidente de Reimund Dietzen), incremento de premios, etc. y en casi todos estuvo presente de una forma u otra. Solo lamentábamos ambos el no haber conseguido convencer a los equipos para poner en funcionamiento la liga de ciclismo profesional en igualdad de condiciones y de no haber tenido tiempo para profundizar en la gestión de los derechos de imagen de los ciclistas en la competición por los propios ciclistas, cerrando así el circulo tras la firma del Convenio Colectivo y que hubiese cambiado y mucho la posición de los ciclistas en la gestión del ciclismo profesional.
Por mi parte solo decir que Pablo es de esas personas de las que uno se alegra de habérsela encontrado en la vida, que te dejan una profunda huella de amistad y cariño y que su temprana pérdida ha dejado una profunda huella de incomprensión y tristeza. D.E.P. querido Pablo. José María Caroz Ortiz