17/08/2026
Un cliente llegó a nuestra firma tras invertir sus ahorros en un supuesto lote de 400 metros cuadrados dentro de un proyecto inmobiliario. Tenía su escritura pública celebrada ante un notario e incluso inscrita en el Registro de la Propiedad. El cliente asumía que había hecho las cosas de forma legal; sin embargo, al intentar obtener su clave catastral individual, el Municipio le negó el trámite porque el lote mínimo de la zona era de 1.000 metros cuadrados.
Nos tocó explicarle la realidad: no era dueño de un lote, sino de un porcentaje abstracto de un terreno físicamente indivisible.
En el mercado inmobiliario de Ecuador existe el grave error de creer que porque una escritura de derechos y acciones se firma en una notaría y se inscribe en el registro de la propiedad, el lote físico ya está protegido. La venta de derechos y acciones es totalmente legal, pero lo que no es legal es comercializar la ilusión de un espacio físico numerado sin contar con las autorizaciones municipales de fraccionamiento.
El valor de ARPALEX no radica en la simple redacción o trámite de una escritura de compraventa de derechos y acciones, sino en garantizar que el cliente comprenda con absoluta certeza las connotaciones jurídicas y los riesgos reales del acto que está por realizar. Nuestra prioridad es la prevención legal de su capital.
Antes de adquirir un bien raíz o invertir en un proyecto inmobiliario, asegúrese de conocer exactamente qué está comprando y proteja su patrimonio de litigios a futuro.
Recuerde:
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