01/01/2026
Este año sin duda ha sido un camino arduo y de mucho aprendizaje, he comprendido que las familias no siempre están destinadas a permanecer juntas, que el amor propio sobrepasa el límite de lo socialmente construido, he sido testigo de corazones rotos, pero con un espíritu inquebrantable, he logrado apreciar que el amor de un padre o de una madre realmente no conoce límites cuando se trata de asegurar el bienestar de sus hijos. He recibido llamadas sin importar el horario. Al otro lado del teléfono se quebraban voces que hoy son un eco de valentía y sabiduría. Esas mismas llamadas de las que ahora recibo con mucho cariño un “gracias”, sin embargo, no saben que el mayor agradecimiento lo tengo yo por la confianza depositada en mi trabajo,
En esta área del derecho no solo se aborda la Patria Potestad, pensión de alimentos, régimen de visitas, tenencia, o todas aquellas medidas necesarias para asegurar el bienestar de las niñas, niños o adolescentes, en muchos casos con un n**o en la garganta nos planteamos estrategias para terminar no sólo un vínculo matrimonial, sino sueños, metas, planes de pareja y familia. ¡Pero reconozco que cada decisión tomada pensada en la felicidad y no en la dependencia emocional, siempre es mejor! Trae consigo un camino difícil y complejo de entender en sus primeros pasos, pero sin duda, días después los ojos brillan nuevamente, hay nuevas metas y más estrellas en el camino que un día vimos oscuro.
Solo pido para este año, que los adultos comprendamos que detrás de cada una de nuestras decisiones están unos corazones chiquitos que debemos cuidar, que los problemas que enfrentamos no deben manchar a nuestros niños, que debemos separar las heridas personales del camino propio de nuestros hijos. Que no podemos permitir quedarnos en un lugar donde no somos amados, pero que la decisión de salir sea llena de mucha sabiduría.
Reafirmo mi compromiso con cada uno de mis clientes, otorgando la certeza de que su historia no es sólo un expediente más, sino que comprendo que parte de su vida merece la seguridad, confianza y respecto.