20/12/2025
Ha sido un año muy difícil. Ejercer mi carrera como abogada y mujer representa un desafío constante, pues, aunque parezca mentira en pleno siglo XXI, aún existe la percepción de que esta profesión es solo para hombres.
Afortunadamente, mi camino no ha sido solitario del todo. Andrés Altamirano, un amigo y colega de la universidad, fue quien me motivó a ejercer mi carrera y ha actuado como mi mentor, brindándome guía y asistencia.
Movida por la ilusión y este valioso apoyo, inauguré mi propia oficina. Disfruto cada día ayudando a los demás. No cuento con antecedentes familiares de profesionales ni conocidos en el gremio, pero gracias a mi esfuerzo, su mentoría y la bendición de Dios, me estoy abriendo camino por mérito propio, investigando, estudiando y luchando incansablemente.
Es un orgullo compartirles que mi oficina está por cumplir su primer aniversario. Seguiré adelante con firmeza, porque rendirme no es parte de mi filosofía . Hoy, al mirar atrás, celebro con satisfacción el gran logro que he construido.