21/04/2022
Para ser honorable, se debe cumplir en los negocios y responder por las obligaciones aceptadas, de lo contrario las personas carecen de valor y honor y se retira la confianza.
En el año 2013 compré una propiedad de dos expatriados norteamericanos con el nombre de Douglas y Pamela Gould.
Ellos eran dueños de varias propiedades dentro de Ecuador y tienen un Co inversionista de nombre Rockey Anderson, que también es un expatriado de los Estados Unidos.
Estas personas me vendieron una casa nueva que habían construido en un terreno en Olòn- provincia de Santa Elena en Ecuador, era un sueño cumplido, con muchas esperanzas de una nueva vida con proyectos, no solo personales sino también comunitarios, involucrándome bien en la comunidad, pero sólo pasó un año cuando los cimientos de la casa empezaron a desmoronarse ante mis ojos.
Después de mucha investigación con varios profesionales, gastos por estudios técnicos, llegué a entender que esto había sido un problema obvio por falta de estudios de ingeniería para la construcción, y los vendedores eran muy conscientes de que la casa no tenia permisos ni soporte tècnico, y que la situación fue ocultada a propósito para muchos compradores potenciales.
Los vendedores Douglas y Pamela se negaron a ayudarme a solucionar el problema y negaron saber nada al respecto, me empezaron a hostigar y maltratar.
A raíz de esto, acabé en el juzgado teniendo que demostrar su falta de diligencia para que me devolvieran el dinero. En un intento de negar el pago y negar la responsabilidad por el conocimiento de sus acciones, me combatieron a través de 3 niveles de la Justicia Ecuatoriana, local, provincial y finalmente la Corte Nacional de Justicia de Ecuador en Quito, la máxima autoridad legal, que me dieron la razón, ordenando la devolución total del dinero entregado por la compra de la casa y la entrega de la casa.
Dentro de estos juicios recibí innumerables informaciones legales y pruebas de la Comuna de OLòn, con evidencia de falsedades en los documentos de varias transacciones comerciales que incluían otras propiedades compradas con el propósito de revenderlas por parte de los vendedores.
Douglas y Pamela Doug, no quieren asumir ninguna responsabilidad con respecto a sus acciones hacia otros en los negocios, y han dado por sentado los derechos legales que tienen en Ecuador para seguir tomando y recibiendo dinero por negociaciones que pueden o no ser sólidas en sus acuerdos y que de hecho pueden haber sido manipuladas de los anteriores propietarios, en su mayoría locales.
En 2019 la Corte Nacional de Justicia de Ecuador llegó a la decisión de que todo el dinero gastado por mi parte debe ser devuelto a mí. Como Douglas y Pamela siguen creando nuevos acuerdos con cualquiera que venga con dinero de sobra he seguido esperando el dinero que me deben, y he tomado varias acciones desde entonces, para recuperar mi dinero de ellos porque no tienen la voluntad de cumplir y honrar sus obligaciones.
Me obligan a seguir litigando, gastando en mi defensa legal, se ocultan, mienten, engañan, porque sus propias acciones me dicen que quieren llegar hasta el final para no asumir la responsabilidad. ¿ Personas asì, son alguien con quien quieres hacer negocios?