08/11/2016
Sucinta explicación del pensamiento de Karl Popper
Karl Raimund Popper es quizás el pensador más importante del siglo pasado, su obra capital, La Sociedad Abierta y sus Enemigos (The Open Society and its Enemies) es una verdadera cruzada en contra de las ideologías más perniciosas que ha conocido la humanidad, a saber, el fascismo y el comunismo que su vez tienen, tal y como esboza Popper, un origen tan distante como Platón y más recientemente Hegel y Marx.
Es fundamental estudiar a fondo y conocer el pensamiento popperiano a fin de encontrar algunas de las respuestas que necesita la sociedad contemporánea, y de manera más específica (y es lo que haremos en el presente ensayo) la sociedad dominicana. A continuación tendremos a bien exponer solo algunas de las ideas principales de K.R.P. y trataremos de extrapolar las mismas a la realidad de nuestro país. Vamos, pues, a dividir este ensayo de la manera siguiente: 1) Utopismo vs. Ingeniería social gradual; 2) ¿Cuál debe ser la función del Estado? Y 3) Economía Laisse Faire en contraposición a la economía dirigista; 4) Conclusiones.
1) Utopismo vs. Ingeniería social gradual.
Una de las ideas fundamentales en la extensa bibliografía de Popper es precisamente su lucha contra las ideologías utópicas, a saber, la idea de Platón de la sociedad, la dialéctica hegeliana y el socialismo científico (o más bien seudocientífico) de Marx y Engels, y su apología a lo que él llama ingeniería social gradual, veamos, pues, la diferencia entre esta última y las ideologías utópicas.
Popper considera nefasta a las ideologías utopistas por una razón fundamental y es que las mismas intentan modificar la sociedad de raíz, cambiar todos sus males de forma inmediata (mediante una revolución). Sin embargo es pertinente preguntarnos si identificar los males de la sociedad y cambiarlos inmediatamente es algo nefasto, a priori podría parecer que no, el problema es que generalmente los apologistas de las revoluciones utopistas al querer modificar la sociedad de raíz terminan dando a luz a sociedades peores . Dicho esto y partiendo ya del hecho de que los cambios bruscos pueden resultar perniciosos, Popper da una solución que a nuestro juicio parece más viable: la ingeniería social gradual. La misma podría ser definida como el proceso de cambios que imperativamente debe realizar una sociedad con la finalidad de erradicar los males de que adolece, empero, la diferencia fundamental entre la ingeniería social gradual y el utopismo es que mientras este último pretende cambiar la sociedad de una manera inmediata la ingeniería social gradual, en cambio, aboga por un cambio paulatino y constante, modificando las instituciones o más bien mejorándolas.
El utopista, con la finalidad de lograr un paraíso en la tierra es capaz de borrar todos los cimientos de los que está compuesta la sociedad como sus tradiciones, su ordenamiento jurídico y sus instituciones más importantes, logrando como hemos dicho precedentemente resultados desastrosos. El ingeniero social gradual, contrario al utopista, no pretende lograr un paraíso en la tierra ni pretende en absoluto erradicar todos los males sociales, sabe que los problemas sociales siempre estarán presentes, con el matiz además de que los mismos deben ser erradicados de forma gradual, constante, mediante un proceso largo y complejo.
2) ¿Cuál debe ser la función del Estado?
Esta pregunta ha preocupado a muchos estudiosos desde que HOBBES escribió El Leviatán y todavía hoy por hoy sigue siendo una interrogante fundamental para los filósofos, politólogos y juristas. El Estado es tan complejo que resulta enormemente difícil obtener una respuesta de lo que es, pese a que prima facie pareciera que no es así. No es nuestro deseo realizar una definición del Estado sino más bien establecer cuál es la función del mismo.
Para responder esta pregunta vamos primero a plantear un razonamiento que hizo Popper en sus escritos, que es, a saber, que el Estado debe estar en función del individuo y no el individuo en función del Estado. Esto implica algo realmente fundamental y es que el mismo debe tener una función protectora del individuo, debe velar por su seguridad, por su educación, por su salud, en fin, debe velar por su bienestar en sentido general. En sentido contrario, si es el individuo el que existe en función del Estado estaríamos frente a una sociedad totalitaria toda vez que dicho Estado se inmiscuiría en todas las relaciones y actos que realice el individuo, fusionando a este último con el Estado. El problema medular de este último supuesto es que el individuo perdería toda su libertad en pos de “el beneficio colectivo”.
El Estado existe (o debería existir), entre otras cosas, para amparar a los individuos de los atropellos que otros individuos puedan cometer contra ellos, y además, aunque parezca paradójico, de los atropellos que el mismo Estado comete contra los individuos!
3) Economía Laisse Faire en contraposición a la economía dirigista.
¿Era Popper un liberal desde el punto de vista económico? Pese a ser un gran amigo y admirador de HAYEK que fue sin lugar a dudas uno de los adalides de la economía de libre mercado, Popper abogaba por un sistema capitalista en el cual el Estado tuviera una función preponderante en la educación, en la salud y en la justicia social, es decir, no rechazaba a priori el libre mercado pero lo supeditaba a un Estado fuerte que pudiera ayudar a los más necesitados.
Lo que no queda duda alguna es que Popper fue un antisocialista (pese a haber sido durante su juventud marxista) y que consideraba a esta ideología como antagónica con la libertad. El marxismo, según Popper, resulta pernicioso para la sociedad, por su utopismo, por su errada lucha de clases pero sobre todo por su historicismo .
4) Conclusiones.
No hay dudas de que Popper es un actor fundamental en el pensamiento político y social contemporáneo, sus aportes son cuanto menos capitales para entender la compleja sociedad en la que vivimos.
Su crítica al al marxismo y al fascismo resulta más que interesante, pero sobre todo su crítica al historicismo que tienen esas ideologías resulta esperanzadora por cuanto desnuda el mito de “la clase o la raza elegida como el motor de la historia”.
De igual modo es menester señalar que las ideas de Popper deben interpretarse de acuerdo al estado actual de nuestra sociedad ya que resultaría inútil hacer una interpretación exegética de su filosofía.
Por:
Luis Eduardo Gutiérrez