25/08/2026
La verdadera vocación se demuestra cuando faltan los recursos.
Mirar hacia atrás y recordar mis primeros días en Constanza me llena de perspectiva. Llegué asumiendo un rol de alta responsabilidad con un salario modesto, sin oficina y cubriendo los costos operativos de mi labor. Mi computadora, mi impresora y cada traslado al tribunal en La Vega los asumí personalmente.
Mi mayor respaldo logístico fue un escritorio a la medida, el segundo proyecto de ebanistería de mi esposo, que me permitió organizar los expedientes con el cuidado y la dignidad que merecían los procesos.
Fueron tiempos de aprendizaje acelerado. A lo largo de mi carrera, he comprobado que el profesionalismo se mantiene intacto, incluso en la adversidad económica. Vaya mi respeto a cada colega que hoy hace lo mismo por sus usuarios.
Actualmente, mi misión es la asistencia integral a víctimas. Ejercer bajo el marco de la Ley 97-25 me permite utilizar toda esa resiliencia acumulada para dar voz a quienes antes eran marginados en el proceso penal. Este nivel de responsabilidad requiere un compromiso absoluto y una ética inquebrantable.
He escrito un artículo detallando esta trayectoria y el valor del servicio frente a la escasez. Puedes leerlo en mi blog entrando al enlace que dejé en el primer comentario.
Yahairin Cruz Diaz
Defensora Técnica
Especialista en Compliance Penal y Derechos Humanos