02/10/2024
LA TERCERIZACIÓN. Manifiesto: El Pueblo Costarricense Debe Actuar para Recuperar la CCSS
Compatriotas costarricenses,
Estamos en un momento decisivo para el futuro de nuestra nación. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), una institución que durante décadas ha sido símbolo de protección y bienestar para nuestro pueblo, ha sido traicionada. Los mismos que debían defenderla, los políticos y funcionarios de la CCSS, han caído en la corrupción, han mostrado su ineptitud y han permitido que nuestra seguridad social se desmorone ante nuestros propios ojos. ¡No podemos seguir permitiendo este despojo!
La tercerización que se nos presenta como una solución es, en realidad, una prueba más de la decadencia moral que domina las altas esferas de la dirigencia. Un vacío de poder moral, una falta de liderazgo y compromiso, ha permitido que las manos de intereses privados penetren en lo más sagrado: nuestra salud, nuestros derechos como ciudadanos. Pero no podemos culpar únicamente a ellos. También debemos mirarnos a nosotros mismos. ¿Qué hemos hecho? ¿Qué ha hecho cada uno de ustedes para detener este declive? ¡Nada!
Sí, compatriotas, es momento de ser claros. Nuestra inacción nos ha hecho cómplices. Hemos permitido, con nuestro silencio y pasividad, que la corrupción se extienda como una plaga. Mientras los traidores que dirigen la CCSS desvían los recursos que pertenecen al pueblo, nosotros hemos mirado hacia otro lado. Mientras se nos roba el derecho a una atención médica digna, hemos preferido callar. ¡Basta de excusas! El tiempo de la inacción ha terminado.
¡Levántense! ¡Actúen! La CCSS es de ustedes, es del pueblo. No podemos esperar más tiempo, no podemos permitir que el enemigo, tanto interno como externo, continúe despojándonos de lo que es nuestro. Cada día que pasa sin que tomemos acción, es un día más en que nuestra nación se debilita. Cada contrato de tercerización que se firma, cada acto corrupto que se permite, es un paso más hacia la destrucción de lo que hemos construido con tanto esfuerzo.
El problema no es solo la incompetencia de nuestros líderes; es la decadencia moral de aquellos que se sientan en los puestos de poder y que, sin vergüenza alguna, permiten que la CCSS sea saqueada. Pero es también la apatía de un pueblo que, en lugar de levantarse y exigir justicia, ha preferido quedarse en la comodidad de la pasividad. ¡Esto no puede continuar!
Debemos recordar quiénes somos. Costa Rica es una nación forjada por el trabajo y el sacrificio de su gente. La CCSS no fue un regalo, fue un logro de generaciones que lucharon por una vida digna. No podemos permitir que unos pocos, cegados por la ambición y la codicia, destruyan todo por lo que hemos trabajado. Esta institución es nuestra herencia y nuestro deber es defenderla con todas nuestras fuerzas.
Es momento de actuar. No debemos esperar que alguien más resuelva este problema. La responsabilidad es nuestra, la responsabilidad es tuya. Cada costarricense debe levantarse, cada ciudadano debe entender que la inacción es complicidad. No podemos ser testigos pasivos de nuestra propia decadencia. El futuro de la CCSS está en nuestras manos y no permitiremos que continúe en manos de corruptos que solo buscan su propio beneficio.
Este es un llamado a la acción. No esperemos que los mismos que han causado este desastre lo resuelvan. No permitamos que sigan destruyendo nuestra seguridad social con contratos corruptos y decisiones mediocres. La salud y el bienestar del pueblo costarricense son sagrados y aquellos que se han atrevido a traicionar estos principios deben rendir cuentas.
El pueblo debe despertar. La CCSS debe ser restaurada a su grandeza, y solo lo lograremos con determinación y coraje. No más excusas, no más espera. Es el momento de luchar por lo que es nuestro.
¡La victoria será del pueblo que lucha!