10/07/2026
Hay momentos que no caben en una fotografía. Hoy fue uno de ellos.
Ver mi nombre grabado para siempre junto al de todas las personas que hemos tenido el inmenso honor de representar a Costa Rica en unos Juegos Olímpicos me llena de una gratitud que es difícil expresar con palabras.
Ser olímpico nunca fue solamente llegar a una competencia. Fue elegir el sacrificio cuando nadie miraba, levantarme después de cada derrota, entrenar con el corazón y llevar la bandera de mi país con el mayor orgullo que puede sentir un atleta.
Hoy entiendo que este reconocimiento no pertenece solo al Heiner que estuvo en Londres 2012. También pertenece a mi familia, a mis entrenadores, a mis compañeros, a quienes creyeron en mí y a todas las personas que caminaron este sueño conmigo.
Formar parte de este grupo de olímpicos es un privilegio que llevaré con humildad durante toda mi vida. Nuestro nombre queda escrito en una placa, pero lo verdaderamente importante es haber dejado una huella en la historia del deporte costarricense y demostrar que los sueños más grandes sí se pueden alcanzar.
Gracias al Comité Olímpico Nacional de Costa Rica - CONCRC y a la Comisión Atletas Olímpicos de Costa Rica por este homenaje. Y gracias, Costa Rica, por permitirme defender tus colores en el escenario más grande del deporte mundial.
Una vez olímpico, olímpico para toda la vida. 🇨🇷❤️🥋🏅
“Los sueños tienen un precio, y el sacrificio, el trabajo duro y la perseverancia son la única moneda con la que se pueden pagar.”