La Asociación Nacional de Estudiantes de Secundaria A.N.D.E.S es una organización amplia, autónoma, democrática de los estudiantes de enseñanza básica y media, que trabaja por la unidad y organización estudiantil en torno a la defensa de la educación pública estatal, la democracia escolar, la libertad de conciencia y por una nueva escuela que reivindique la crítica, la libertad, el humanismo, la c
reación artística como aspectos esenciales en la formación de un sujeto social transformador de la realidad local y nacional. Desde su fundación en el año de 1994, la ANDES ha tenido que afrontar su lucha en un contexto general de represión institucional que ha dificultado la construcción organizativa al interior de los colegios, aspecto que ha afectado sustancialmente el desarrollo de sus iniciativas y propuestas de agremiación. No obstante, a pesar del estrecho marco democrático que ofrecen las escuelas para ejercer el libre derecho a la asociación, y de las pocas garantías para la participación de los estudiantes en la vida pública escolar, la ANDES a largo de su experiencia de lucha organizativa, ha logrado cultivar en varias generaciones de estudiantes, una conciencia de crítica y de ruptura con los moldes disciplinarios tradicionales, basados en el autoritarismo, el dogmatismo, la arbitrariedad y el convencionalismo. La ANDES en estos 21 años consciente de esta realidad no desfallece en su propósito de crear espacios permanentes de resistencia y creación en la escuela, a través de la formación de espacios de trabajo, que a partir de la autonomía y un ejercicio democrático, puedan construir propuestas educativas alternativas y contra hegemónicas, donde se reafirme el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de conciencia, de expresión y de asociación. A este tipo de espacios hemos denominado ESPACIOS AUTÓNOMOS DE LOS ESTUDIANTES. Sin embargo, además de estos espacios es importante luchar por construir masiva y democráticamente los órganos representativos de los estudiantes, como por ejemplo los consejos estudiantiles, los cuales deben trabajar por su reconocimiento institucional, su autonomía e independencia, pero sobre todo por su legitimidad y combatividad en la defensa de los derechos estudiantiles y la promoción del conflicto escolar no como negación de la convivencia, sino por el contrario, de reafirmación del derecho a la diferencia y a la diversidad como base de toda educación democrática. La ANDES se construye en el trabajo concreto local por colegio a través del impulso de espacios organizativos autónomos y consejos estudiantiles. Es allí donde se estructura la organización gremial de base que le sirve a la ANDES de soporte nacional de su propuesta organizativa, a través de la articulación en coordinaciones, uniones, asociaciones y/o federaciones locales y regionales.
¿Qué entendemos por construcción gremial estudiantil y de base? La construcción gremial estudiantil, local y de base, es algo que se encarna en el proceso de lucha y movilización masiva del estamento frente a la profundización de la crisis educativa. Ella surge cuando existen iniciativas fuertes, audaces, coordinadas y organizadas en el marco de coyunturas concretas que logran dar respuesta oportuna, a las expectativas y necesidades del estudiantado, y por ende lo involucran en las acciones puntuales que se generan al calor de la participación amplia de los estudiantes en la elaboración de las propuestas para la pelea. La vinculación de los referentes organizativos estudiantiles a la pelea concreta de los estudiantes, facilita la articulación entre movilización y organización, contribuye además a generar identidad con las propuestas de plataforma y pliego reivindicativo, gérmenes de unidad estudiantil de masas que dentro del proceso pueden edificarse en organizaciones gremiales representativas y legítimas desde el punto de vista de su ligazón con las luchas estudiantiles. Ello implica la necesidad de superar la lógica de imposición al otro en nuestra práctica política, que actúa aisladamente del grueso de la comunidad estudiantil, además de derrotar la marginalidad de nuestras propuestas e iniciativas y fundir en un solo cuerpo nuestros acumulados organizativos con la inconformidad creciente de las masas estudiantiles.