17/03/2026
Muchos hablan del Ikigai como el propósito de vida.
En la abogacía, ese propósito muchas veces no aparece de inmediato, se construye con el tiempo.
Cuando empezamos a litigar, todo parece un reto: estudiar expedientes, preparar audiencias, redactar escritos, aprender de cada error y de cada caso. Pero justamente ahí empieza a formarse nuestro Ikigai como abogadas.
El Ikigai surge cuando se conectan cuatro cosas:
⚖️ Lo que te gusta hacer
Analizar expedientes, construir estrategias jurídicas y aprender constantemente.
⚖️ En lo que te vuelves buena
Hablar en audiencia, argumentar, redactar y defender ideas con fundamento jurídico.
⚖️ Lo que las personas necesitan
Resolver conflictos, proteger derechos y brindar seguridad jurídica.
⚖️ Por lo que pueden pagarte
Ejercer la profesión, construir una carrera y especializarte.
Cuando esos cuatro elementos se encuentran, aparece algo muy valioso: tu lugar dentro de la profesión.
En la abogacía, la seguridad profesional no llega de un día para otro.
Se construye caso a caso, audiencia a audiencia, experiencia tras experiencia.
Ahí es donde muchas abogadas descubren su verdadero camino.
Atentamente,
Silvana Portilla
Abogada Especialista