27/07/2025
Hoy no hay lugar para frases esperanzadoras. Hoy Colombia está de luto. Luto por una infancia que no tuvo oportunidad de vivir, por una inocencia traicionada donde más protección debía haber. Cuando el hogar, que debería ser refugio, se convierte en escena de horror, algo se rompe en el alma de una nación.
No es solo dolor lo que deja este crimen, sino una pregunta urgente: ¿cuántos signos ignoramos? ¿cuántas veces la sociedad, el entorno, las instituciones, miran hacia otro lado?
Hoy no hablemos de resiliencia. Hoy es momento de duelo, de reflexión y de exigir, con firmeza, que estos crímenes no se repitan. Que no haya ni una sola niña o niño más cayendo en el abismo del abandono, del maltrato o de la violencia.
Descansa en paz, pequeña. Que tu nombre no se olvide. Que tu historia no se repita.