Hablemos con Pedro Sarmiento

Hablemos con Pedro Sarmiento En Crowe somos un proveedor de servicios legales
y de impuestos integrales compuesto por personal
experimentado.

Desde una especialización fiscal
profundamente técnica, que incluye impuestos
locales, nacionales e internacionales. Desde una especialización fiscal
profundamente técnica, que incluye impuestos
locales, nacionales e internacionales, hasta brindar
apoyo de recursos a su empresa familiar, somos
versátiles y flexibles para satisfacer sus necesidades.

21/05/2026

Hablemos con Pedro Sarmiento

El nuevo orden mundial: una radiografía geopolítica y económica

Atravesamos un momento de profunda reconfiguración del tablero mundial. La globalización, entendida como apertura comercial, cadenas de suministro extendidas y confianza en reglas multilaterales relativamente estables, ha entrado en una fase distinta: más fragmentada, más estratégica y más desconfiada.

El comercio internacional no desaparece, pero cambia de lógica. Las empresas ya no deciden únicamente por eficiencia de costos; ahora pesan la seguridad nacional, la confiabilidad política del proveedor, la cercanía geográfica, la estabilidad energética, la capacidad tecnológica y la exposición a sanciones. UNCTAD ha señalado que las tensiones geopolíticas, las nuevas políticas comerciales y la incertidumbre están reestructurando las cadenas globales de valor; el Banco Mundial también advierte que la economía global sigue mostrando resiliencia, pero bajo un entorno de barreras comerciales crecientes y ajustes en las cadenas de suministro.

Mi lectura es clara: no estamos frente al fin de la globalización, sino frente a una globalización vigilada. El mercado sigue funcionando, pero bajo la mirada de los Estados. Y cuando el Estado vuelve al centro de la economía internacional, la geopolítica deja de ser un asunto de cancillerías y se convierte en una variable directa de inversión, comercio, inflación, deuda pública y seguridad alimentaria.

Medio Oriente en tensión: Irán y el equilibrio estadounidense

En el corazón de Medio Oriente, Irán se ha consolidado como un actor decisivo y desestabilizador. Su programa nuclear, su capacidad de influencia sobre aliados regionales y su posibilidad de afectar rutas comerciales estratégicas lo convierten en un factor permanente de tensión para los mercados energéticos.

El Estrecho de Ormuz sigue siendo una de las piezas críticas del ajedrez mundial. Cada episodio de tensión en esa zona se traduce casi de inmediato en preocupación por el precio del petróleo, la inflación global, los costos logísticos y la seguridad energética. Reportes recientes han mostrado que las tensiones alrededor de Ormuz han presionado el mercado energético y han obligado a los países del Golfo a pensar en rutas alternativas, como nuevos oleoductos que permitan reducir la dependencia de ese paso marítimo.

Frente a este escenario, Estados Unidos actúa bajo una lógica de equilibrio delicado. Busca contener la influencia iraní mediante sanciones, presencia militar y alianzas regionales, pero intenta evitar una guerra abierta de gran escala. Esa prudencia no responde únicamente a razones militares; responde también al temor económico de una escalada que dispare el precio del petróleo, presione la inflación mundial y afecte el crecimiento de las economías occidentales.

La experiencia reciente confirma algo que América Latina no debería olvidar: la energía sigue siendo poder. Aunque el mundo hable de transición energética, inteligencia artificial y economía digital, el petróleo, el gas, los minerales críticos y las rutas marítimas continúan definiendo buena parte de la estabilidad mundial.

Rusia y Ucrania: el desgaste de una guerra prolongada

La guerra en Ucrania dejó de ser un conflicto regional para convertirse en un laboratorio geopolítico del siglo XXI. Allí se enfrentan, de manera indirecta, Occidente, Rusia, China, el sistema de sanciones, la industria militar, la seguridad energética europea y la capacidad de resistencia de un Estado bajo agresión prolongada.

Ucrania vive una situación nacional dramática. Su infraestructura vital ha sido severamente afectada, su economía depende en buena medida de la asistencia financiera occidental y su población enfrenta los efectos de la guerra, el desplazamiento y la pérdida de capital humano. La Unión Europea, por su parte, ha mantenido paquetes de sanciones contra Rusia y asistencia financiera a Ucrania, incluyendo medidas dirigidas al sector energético, financiero, comercial y militar-industrial ruso.

Rusia, mientras tanto, ha reconfigurado su economía hacia un modelo de guerra. Las sanciones occidentales han limitado su acceso a tecnología, capitales y mercados tradicionales, pero Moscú ha logrado sostenerse mediante la redirección de exportaciones energéticas y el fortalecimiento de vínculos con socios no occidentales, especialmente en Asia.

Mi apreciación es que Rusia no salió fortalecida estratégicamente de esta guerra, aunque haya resistido más de lo esperado. Ha conservado capacidad militar y poder territorial, pero al costo de aumentar su dependencia de China. Y ese es un cambio histórico: Rusia, que durante décadas aspiró a ser potencia autónoma, puede terminar convertida en proveedor energético, minero y territorial del gran proyecto euroasiático chino.

El despertar del dragón: la estrategia de China hacia su centenario

China avanza con una visión de largo plazo. Su objetivo no es solamente crecer; es reordenar el sistema internacional en condiciones más favorables a sus intereses. Para ello no necesita replicar el modelo de dominación militar directa de las viejas potencias. Su estrategia combina infraestructura, comercio, crédito, tecnología, control logístico, acceso a materias primas y diplomacia económica.

La Iniciativa de la Franja y la Ruta —la Nueva Ruta de la Seda— es una de las expresiones más visibles de esa visión. A través de ella, Beijing ha financiado y promovido obras de infraestructura, corredores logísticos, puertos, carreteras, ferrocarriles y proyectos energéticos en distintas regiones del mundo. En América Latina, la propia literatura europea ha reconocido que la expansión de esa iniciativa desde 2018 convirtió a la región en un espacio relevante dentro de la estrategia china, con proyectos como el megapuerto de Chancay en Perú, visto como una obra capaz de modificar rutas logísticas entre América Latina y Asia.

El Nuevo Banco de Desarrollo, los bancos chinos de política pública, los créditos comerciales y los acuerdos bilaterales forman parte de una arquitectura financiera paralela o complementaria a la institucionalidad nacida en Bretton Woods. No se trata simplemente de prestar dinero: se trata de construir dependencia, asegurar rutas, obtener influencia diplomática y posicionar empresas chinas en sectores estratégicos.

Aquí hay una observación de fondo: China no improvisa. Mientras muchas democracias occidentales y latinoamericanas piensan en ciclos electorales de cuatro años, China piensa en décadas. Esa diferencia temporal es, quizá, una de sus mayores ventajas competitivas.

América Latina y China: infraestructura, deuda y tecnología

Para América Latina, la presencia china ha transformado el panorama económico. China dejó de ser solamente un comprador de materias primas. Hoy es financista, constructor, proveedor tecnológico, socio comercial, inversionista minero, operador logístico y actor diplomático.

Los préstamos chinos han sido relevantes en la región, especialmente a través del Banco de Desarrollo de China y el Eximbank de China. La base de datos construida por Inter-American Dialogue y Boston University registra los créditos de estas instituciones a gobiernos y empresas estatales de América Latina y el Caribe, lo cual permite dimensionar el papel de China como fuente alternativa de financiación pública.

Pero la financiación nunca es neutra. Cuando un país recibe crédito atado a infraestructura, suministro de materias primas, participación de contratistas extranjeros o compromisos de largo plazo, la pregunta no es solo cuánto dinero entra, sino qué capacidad futura de decisión queda comprometida.

Hoy empresas chinas construyen puertos, participan en minería, intervienen en infraestructura vial, energía, transporte urbano y telecomunicaciones. A esto se suma su penetración en tecnología digital, redes, equipos, plataformas y soluciones de conectividad. La discusión sobre 5G no es solamente técnica; es geopolítica. Quien controla la infraestructura digital puede influir sobre datos, seguridad, dependencia tecnológica y soberanía regulatoria.

América Latina debe evitar una ingenuidad peligrosa: no toda inversión es desarrollo. La inversión se convierte en desarrollo solo cuando deja capacidades locales, empleo calificado, transferencia tecnológica, infraestructura útil, integración productiva y sostenibilidad fiscal.

El mundo a diez años: el futuro de las superpotencias

En la próxima década, la relación entre China y Estados Unidos estará marcada por una rivalidad gestionada. No será una ruptura absoluta. Habrá tensiones, sanciones, restricciones tecnológicas, aranceles, disputas por semiconductores, inteligencia artificial, minerales críticos, comercio marítimo y seguridad regional. Pero el comercio no desaparecerá.

Las economías siguen interconectadas. El desacoplamiento total sería costoso para ambos países y para el mundo. Informes recientes de organismos multilaterales muestran que las cadenas de valor no se están extinguiendo, sino reconfigurando bajo criterios de diversificación, resiliencia y reducción de riesgos. UNCTAD ha señalado que cerca de dos terceras partes del comercio mundial ocurre dentro de cadenas de valor que están siendo remodeladas por tensiones geopolíticas, política industrial y nuevas tecnologías.

Estados Unidos seguirá usando su poder financiero, energético, tecnológico y militar. China seguirá usando su escala industrial, su capacidad de financiación, su control sobre manufacturas estratégicas y su acceso creciente al sur global. Europa, por su parte, intentará defender su autonomía estratégica, aunque con limitaciones energéticas, demográficas y militares.

Rusia será un actor fuerte, pero menos autónomo. Su guerra prolongada, las sanciones y su dependencia de compradores asiáticos la empujan hacia una relación más subordinada con China. Siberia aparece como un espacio estratégico por sus recursos naturales, energía, agua dulce, minerales y tierras. En ese escenario, Rusia puede terminar convertida en el gran proveedor territorial y energético de Beijing.

La conclusión es incómoda: el siglo XXI no será un mundo sin imperios. Será un mundo con imperios distintos, menos formales, más financieros, tecnológicos y logísticos.

El futuro de las relaciones China-América Latina

América Latina deberá decidir cómo se relaciona con China. La pregunta no puede plantearse de forma simplista. No se trata de aceptar la tesis de un nuevo colonialismo en todos los casos, ni de asumir ingenuamente que toda cooperación china es generosa, neutral y respetuosa.

Las dudas son legítimas. China ve a la región como fuente de litio, cobre, petróleo, alimentos, biodiversidad, agua, puertos, mercados y votos diplomáticos. América Latina ve en China una oportunidad de financiación, infraestructura, comercio e inversión. El problema aparece cuando la relación reproduce el viejo patrón: exportar materias primas, importar manufacturas, endeudarse para construir infraestructura y no desarrollar industria propia.

El riesgo no está en negociar con China. El riesgo está en negociar mal. El riesgo está en aceptar contratos sin transferencia tecnológica, créditos sin sostenibilidad fiscal, obras sin evaluación de rentabilidad social, infraestructura sin encadenamientos productivos y dependencia digital sin reglas de soberanía tecnológica.

Como investigador, considero que América Latina necesita una doctrina económica frente a China. No una doctrina ideológica, sino una doctrina práctica: qué sectores son estratégicos, qué activos no deben comprometerse, qué tecnologías requieren transferencia, qué deuda es sostenible y qué proyectos realmente aumentan productividad.

Colombia en la actual coyuntura geopolítica

Colombia se encuentra en una encrucijada estratégica fascinante. Tiene ubicación geográfica privilegiada, acceso a dos océanos, tratados comerciales relevantes, biodiversidad, potencial agroindustrial, recursos mineros, capacidad energética y cercanía al mercado norteamericano. Pero también tiene debilidad institucional, inseguridad territorial, infraestructura insuficiente, baja productividad y fragmentación política.

Los acercamientos a Asia y la eventual profundización de relaciones con China pueden abrir puertas para grandes obras de infraestructura, tecnología, transporte, energía y logística. Pero también pueden abrir riesgos de dependencia financiera, tecnológica y política.

Un fenómeno especialmente importante es el nearshoring. Empresas internacionales, incluidas algunas de origen chino, pueden mirar a Colombia como plataforma de producción para acceder a mercados occidentales, especialmente si las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China se mantienen. UNCTAD ha advertido que los países con buena infraestructura, habilidades laborales y políticas estables estarán mejor posicionados para atraer inversión en esta nueva reconfiguración productiva.

Colombia, sin embargo, no puede limitarse a celebrar la llegada de capital extranjero. Debe preguntarse: ¿qué tipo de inversión queremos?, ¿en qué sectores?, ¿con qué transferencia tecnológica?, ¿con qué empleo local?, ¿con qué protección ambiental?, ¿con qué seguridad jurídica?, ¿con qué control sobre datos e infraestructura crítica?

Hay, además, una dimensión interna delicada. Las megaobras financiadas con capital extranjero requieren seguridad territorial. En regiones con presencia de grupos armados, economías ilegales o baja institucionalidad, la inversión puede convertirse en incentivo para fortalecer el Estado o, por el contrario, en presión para hacer concesiones políticas apresuradas. La llamada “paz total” no puede separarse del mapa económico del país. Allí donde habrá carreteras, puertos, energía, minería, agroindustria o conectividad, también habrá disputa por control territorial.

¿Vamos bien? Recomendaciones para el futuro

Como región, y específicamente como país, nos falta una estrategia unificada. Negociamos fragmentadamente frente a potencias que tienen planes de largo plazo. América Latina suele llegar dividida, urgida de crédito, necesitada de infraestructura y políticamente vulnerable. En esas condiciones, el margen de negociación se reduce.

La primera recomendación es mantener un pragmatismo no alineado. Colombia y América Latina deben negociar con China, Estados Unidos, Europa, India, Japón y otros actores sin casarse ideológicamente con ninguno. No debemos importar guerras ajenas ni convertirnos en peones de disputas imperiales.

La segunda recomendación es exigir transferencia tecnológica. No podemos ser únicamente importadores de tecnología, compradores de equipos, usuarios de plataformas y exportadores de materias primas. Los contratos de infraestructura, energía, telecomunicaciones y nearshoring deben incluir formación de capital humano, participación de proveedores locales, investigación aplicada y desarrollo de industria nacional.

La tercera recomendación es fortalecer la inteligencia económica del Estado. Colombia necesita equipos técnicos capaces de evaluar deuda, riesgos cambiarios, cláusulas contractuales, solución de controversias, seguridad de datos, impacto ambiental, retorno económico y dependencia estratégica. No se puede negociar infraestructura crítica con mentalidad de contratación ordinaria.

La cuarta recomendación es proteger la soberanía regulatoria. La inversión extranjera es bienvenida cuando respeta las reglas nacionales, aporta productividad y no captura decisiones públicas. Pero si el financiamiento condiciona política interna, debilita controles ambientales, compromete datos sensibles o impone dependencia tecnológica irreversible, el país debe tener capacidad de decir no.

La quinta recomendación es construir visión de largo plazo. Colombia no puede seguir pensando el desarrollo en función del gobierno de turno. Las potencias juegan partidas de cincuenta años. Nosotros seguimos jugando partidas electorales. Esa asimetría temporal es una forma silenciosa de debilidad.

Fuentes analizadas

Para esta reflexión se tuvieron en cuenta informes y reportes recientes de UNCTAD sobre comercio global, cadenas de valor y fragmentación; el Banco Mundial en sus perspectivas económicas globales de 2026; análisis de Inter-American Dialogue y Boston University sobre financiamiento chino en América Latina; documentos de análisis europeo sobre la presencia china en la región y la Iniciativa de la Franja y la Ruta; así como reportes internacionales recientes sobre Medio Oriente, el Estrecho de Ormuz, Rusia, Ucrania, sanciones y mercados energéticos. Estas fuentes permiten sostener una idea central: el nuevo orden mundial no es una hipótesis futura, sino una realidad en marcha. Colombia debe entenderla antes de que otros la definan por nosotros.

20/05/2026

HABLEMOS CON PEDRO SARMIENTO
El Impuesto a los Plásticos de Un Solo Uso: Reglamentación y la Ruta hacia la Exención
Introducción al Impuesto
El impuesto nacional sobre productos plásticos de un solo uso utilizados para envasar, embalar o empacar bienes fue introducido en nuestro ordenamiento jurídico a través del artículo 51 de la Ley 2277 de 2022 (Reforma Petro). Este tributo tiene como hecho generador la venta, el retiro para consumo propio o la importación para consumo propio de estos materiales. Los sujetos pasivos, de acuerdo con la norma y la jurisprudencia constitucional, son los productores y/o importadores de dichos plásticos.
Desde su creación, existía una gran expectativa en el sector empresarial frente al artículo 52 de la misma ley, el cual establecía que el impuesto no se causaría si el sujeto pasivo presentaba una Certificación de Economía Circular (CEC). Sin embargo, la falta de reglamentación mantenía en un limbo jurídico la aplicación práctica de este beneficio.
Análisis del Decreto 0509 de 2026: Nuevos Mandatos e Intenciones
Para brindar certeza jurídica y operativa, el Gobierno Nacional ha expedido el Decreto 0509 del 19 de mayo de 2026. Este marco reglamentario establece las reglas de juego claras para que las empresas puedan acogerse a la no causación del impuesto, promoviendo de manera efectiva la sostenibilidad y la economía circular.
A continuación, detallamos las disposiciones más relevantes que trae la nueva norma:
El Factor de No Causación: La exención del impuesto se calculará multiplicando la cantidad de gramos gravados por un "Factor de No Causación", el cual será un valor entre cero (0) y uno (1). Este factor se define anualmente y no es acumulable entre vigencias.
Criterios de Evaluación: Para obtener este beneficio, el Ministerio de Ambiente establecerá el cálculo basado en criterios como:
Contenido mínimo de material reciclado en nuevos productos.
Aprovechamiento de residuos plásticos y recolección de material reciclable.
Participación en planes colectivos de gestión ambiental (Resolución 1407 de 2018).
Inversión mínima del 10% del valor del plan en proyectos de investigación aplicada y ecodiseño.
Expedición de la Certificación (CEC): El trámite de la Certificación de Economía Circular deberá realizarse ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Esta certificación tendrá una vigencia de un (1) año y es un requisito previo indispensable a la presentación de la declaración del impuesto.
Régimen de Transición (2022 - 2025): Uno de los puntos más críticos y favorables del decreto es el reconocimiento retroactivo. Los sujetos pasivos que obtengan la CEC para el periodo comprendido entre el 13 de diciembre de 2022 y el 31 de diciembre de 2025 podrán solicitar la no causación del impuesto. Para ello, la norma permite corregir las declaraciones ya presentadas (incluso solicitando saldos a favor) o imputar los gramos no causados en las declaraciones de 2026 en adelante.
Recomendaciones Finales
Como estructuradores de estrategias tributarias y legales, es imperativo que las compañías productoras e importadoras tomen medidas inmediatas frente a este nuevo escenario normativo:
1 Auditoría de Cumplimiento Ambiental: Es vital revisar con los equipos técnicos y ambientales internos si la compañía cumple actualmente con las metas de aprovechamiento, recolección o inversión en ecodiseño exigidas por la Ley 2232 de 2022. Sin el cumplimiento de estas metas, la ANLA no otorgará la certificación.
2 Preparación de Soportes para el Trámite ANLA: Inicien el acopio de la información requerida para la CEC, incluyendo certificaciones de la ONAC sobre el porcentaje de material reciclado y la evidencia documental de participación en los planes colectivos de gestión ambiental.
3 Estrategia de Recuperación Tributaria (2022-2025): Realicen una evaluación financiera inmediata sobre los impuestos pagados desde diciembre de 2022. La oportunidad de corregir las declaraciones fiscales pasadas para disminuir el valor a pagar o generar saldos a favor representa un alivio importante en el flujo de caja, pero requiere una rigurosa trazabilidad contable y probatoria.
4 Alineación Contable: Aseguren que sus sistemas contables estén parametrizados para registrar adecuadamente las operaciones que gozarán de la no causación, ya que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) ejercerá amplias facultades de fiscalización sobre estos soportes.

18/05/2026

El caso Shakira frente a la Administración Tributaria española se convirtió en un referente internacional sobre la importancia de la residencia fiscal como criterio determinante para establecer dónde debe tributar una persona por sus rentas mundiales. Más allá de la notoriedad pública del caso, la discusión jurídica se centró en probar si la cantante permaneció en España el tiempo suficiente, o si allí tenía el centro efectivo de sus intereses personales y económicos. Este debate evidencia que, en materia de impuestos internacionales, la residencia fiscal no se define por la nacionalidad ni por declaraciones formales, sino por hechos verificables, consistencia documental y sustancia económica.

Que honor y que satisfacción este homenaje a Alba Lucia Orozco como la mujer Tributarista.  Su trayectoria en la creació...
15/05/2026

Que honor y que satisfacción este homenaje a Alba Lucia Orozco como la mujer Tributarista. Su trayectoria en la creación y configuración del derecho tributario en especial del IVA, las retenciones en la fuente y la administración tributaria se reconoce hoy. Un acto de justicia histórica. Un placer haber sido su pupilo , su alumno y su colaborador

12/05/2026

Dirección

Carrrera 16 # 93/92
Bogotá
110221

Teléfono

+573143300858

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Hablemos con Pedro Sarmiento publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Hablemos con Pedro Sarmiento:

Compartir