30/03/2023
En la carrera por crear negocios rentables las etiquetas son lo de menos y realmente todos los esquemas tienen valor si de generar riqueza se trata (y más aún, si de generar la subsistencia del propietario se trata).
Pero vale la pena tener en cuenta algunas cosas: Lo primero es que en cualquiera que sea el esquema, normalmente los modelos de negocio pueden soportar la implementación de mecanismos que permitan la innovación de un producto o servicio, en el proceso, de tipo organizacional o en el marketing con lo cual, cualquier negocio, aunque sea tradicional, puede ser a la vez un emprendimiento o intraemprendimiento, si se quiere.
Lo segundo es que bien sea que se trate de de una empresa tradicional, de una empresa innovadora o de un sistema de comercio de mejor escala, todas requieren soportarse en personas expertas que ayuden a su crecimiento y consolidación.
Por último, de acuerdo con nuestra legislación, una empresa es una actividad económica organizada con fines de lucro. Por tanto, si vives de lo que haces, si comercializadas, distribuyes o transformas algo, y tienes fines de lucro, lo que haces es una empresa, independientemente de las distinciones habituales, no totalmente correctas, entre: comerciante, empresario o emprendedor.
Por ello, solo tú decides si se trata de una empresa tradicional, de un emprendimiento, de una actividad en tus tiempos libres a través de páginas de instagram, facebook, OLX, mercadolibre o similares (lo que cabría en la categoría no academicista de rebusque elegante), siempre puedes hacer un modelo productivo pues la etiqueta es lo de menos cuando de crear un modelo productivo se trata.
Por supuesto, en cualquier modelo que decidas usar, o una combinación de ellos , es importante que te apoyes en aquellos profesionales que puedan hacer que tu curva de aprendizaje sea más rápida, más sencilla y/o con una menor fricción.