02/08/2025
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Comunidades Mapuche-Lafkenche denuncian abandono del gobernador y racismo institucional en proceso de consulta.
Valdivia, Región de Los Ríos — La reunión convocada esta semana entre representantes de comunidades mapuche-lafkenche y diversos servicios públicos dejó en evidencia el creciente malestar de las comunidades costeras ante lo que consideran una falta de voluntad política y racismo institucional por parte del gobierno regional.
El encuentro fue clave para avanzar en el proceso de implementación de la Ley Lafkenche, sin embargo, causó profunda molestia la ausencia del gobernador regional Luis Cuvertino (PS), quien había comprometido su presencia como presidente de la comisión de diálogo. En su lugar, la gobernación envió únicamente representantes del área jurídica, sin ofrecer una instancia de retroalimentación ni una postura clara frente a los temas expuestos.
"Nosotros hemos sido profundamente dialogantes, incluso persiguiendo a las autoridades para abrir espacios reales de conversación. Contamos con equipos técnicos y jurídicos capaces de trabajar en conjunto con los servicios públicos, pero se nos está negando la posibilidad de avanzar", señalaron voceros de las comunidades presentes.
Durante la reunión —en la que sí participaron entes técnicos del Estado y representantes comunitarios— se evidenció lo que califican como una grave ruptura de los compromisos acordados, además de una falta de diálogo técnico adecuado. Los asistentes señalaron que fueron relegados a un breve tiempo de exposición y que, posteriormente, imperó un preocupante silencio institucional.
"No sabemos cuál es la postura del gobierno frente a este nuevo proceso. Nos preocupa que se esté repitiendo el patrón de exclusión y que la administración esté llevando adelante un proceso administrativo sin ninguna voluntad de diálogo", agregaron.
Las comunidades manifestaron su consternación por la negativa del departamento jurídico de la gobernación a extender los plazos necesarios para continuar con un proceso transparente y libre de vicios. Denuncian que esta actitud representa un desmedro evidente en la comunicación con el Estado, obstaculizando el desarrollo de un trabajo conjunto y respetuoso con sus derechos.
El llamado de las comunidades es claro: una participación efectiva, transparente y respetuosa, que reconozca su rol como actores claves en la implementación de políticas públicas en sus territorios.