04/10/2024
Después de que el programa de ajedrez Deep Blue de IBM derrotara a Garri Kaspárov en 1997, los humanos no dejaron de jugar al ajedrez. En cambio, gracias a IA entrenadoras, los maestros de ajedrez humanos se hicieron mejores que nunca, y, al menos durante un tiempo, equipos de humanos-IA conocidos como «centauros» ganaron tanto a humanos como a ordenadores al ajedrez. De manera parecida, la IA podría ayudar a preparar a los mejores detectives, banqueros y soldados de la historia.
Una mirada más atenta al mundo del ajedrez podría indicar hacia dónde irán las cosas a largo plazo. Es cierto que durante varios años después de que Deep Blue venciera a Kaspárov, la cooperación humano-ordenador floreció en el ajedrez. Pero en los últimos años, los ordenadores son tan buenos jugadores de ajedrez que sus colaboradores humanos han perdido su valor, y pronto podrían ser de todo punto irrelevantes.
El 7 de diciembre de 2017 se alcanzó un hito crítico no cuando un ordenador ganó a un humano al ajedrez (esto ya no es noticia), sino cuando el programa AlphaZero de Google derrotó al programa Stockfish. Stockfish fue el campeón mundial de ajedrez en 2016. Tenía acceso a siglos de experiencia humana acumulada en ajedrez, así como a décadas de experiencia de ordenador. Podía calcular 70 millones de posiciones en el tablero por segundo. En cambio, AlphaZero solo realizaba 80.000 de tales cálculos por segundo, y sus creadores humanos nunca le enseñaron ninguna estrategia ajedrecística, ni siquiera aperturas estándar. En cambio, AlphaZero se sirvió de los últimos principios de aprendizaje automático para autoenseñarse ajedrez al jugar contra sí mismo. No obstante, de cien partidas que el novicio AlphaZero jugó contra Stockfish, AlphaZero ganó veintiocho y quedaron en tablas en setenta y dos. No perdió ni una sola vez. Puesto que AlphaZero no aprendió nada de ningún humano, muchos de sus movimientos y estrategias vencedoras parecían poco convencionales a los ojos humanos. Bien pudiera considerárselos creativos, si no geniales.
¿Adivina el lector cuánto tiempo le llevó a AlphaZero aprender ajedrez, prepararse para las partidas contra Stockfish y desarrollar sus intuiciones geniales? Cuatro horas. No se trata de ninguna errata. Durante siglos se ha considerado el ajedrez uno de los mayores logros de la inteligencia humana.
AlphaZero pasó de la ignorancia más absoluta a la maestría creativa en cuatro horas, sin ayuda de ningún guía humano.
(Extraído de 21 lecciones para el siglo XXI YUVAL NOAH HARARI)