03/07/2015
Actualmente muchos países en el mundo incluyendo el nuestro constituyen polos de atracción para la inmigración; miles de individuos y familias en pos de nuevos horizontes, buscando mejores oportunidades y un mayor bienestar económico.
Es en este escenario que surgen figuras delictivas características, asociadas a situaciones de vulnerabilidad derivadas de las crisis económicas o humanitarias, éstas últimas derivadas de las guerras y la narcoanarquía imperante en los países asolados por los carteles.
Nos referimos a los ilícitos; TRÁFICO ILEGAL DE MIGRANTES y LA TRATA DE PERSONAS......si bien ontológicamente pueden presentar similitudes, corresponden a estructuras normativas disímiles, tanto en su objeto de protección como en su estructura. Primero conceptualizaremos ambas figuras; Las Naciones Unidas en su Protocolo contra el Tráfico ilícito de Migrantes por tierra, mar y aire, define el TRÁFICO ILEGAL DE MIGRANTES como; "La facilitación de la entrada ilegal de una persona en un Estado Parte del cual dicha persona no sea nacional o residente permanente con el fin de obtener directa o indirectamente, un beneficio financiero u otro beneficio de orden material, “tiene que ver con la entrada irregular de personas -no cumpliendo las normas migratorias- llevados por terceros”
En lo que respecta a la TRATA DE PERSONAS, en el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, es definida como "La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud, la servidumbre o la
extracción de órganos".
Como vemos estas figuras delictivas son distintas:
- La trata de personas, se configura, con prescindencia de la voluntad de la víctima, pudiendo esta haber consentido o no y en el evento de haberlo hecho, este consentimiento pierde su valor, en razón de la coacción, abuso o engaño ejercido por los tratantes; en cambio, el tráfico ilegal de migrantes, supone un acuerdo entre traficante y migrante, en virtud del cual consienten en vulnerar las normas migratorias del Estado respectivo al que se pretende ingresar.
- El tráfico ilegal de migrantes representa una transgresión a la reglamentación migratoria estatal, pudiendo considerarse esta figura como un delito contra el Estado; en cambio la trata de
personas constituye una afectación a la dignidad y derechos de la persona, tratándose de un delito contra el individuo.
- En el tráfico ilegal de migrantes, el propósito de una ganancia de carácter patrimonial es inherente al delito, en cambio en la trata de personas la ganancia patrimonial no constituye un factor relevante, sino más bien lo constituiría eventualmente, el
sometimiento de la víctima a una deuda de naturaleza económica que la constriñe a ser explotada.
- En el tráfico ilegal de migrantes, la relación entre traficante y migrante desaparece una vez que se llega al destino; en cambio, en la trata de personas, la relación tratante y victima se prolonga más en el tiempo, es muy común que la explotación comience o bien se extienda una vez que la víctima llegue al destino.
- El tráfico ilegal de migrantes tiene siempre un carácter transnacional; en cambio en la trata de personas este carácter no es esencial, en atención a que este delito se puede configurar sea que las víctimas son trasladadas a otro Estado o dicho traslado se produce dentro del mismo Estado
En conclusión vemos que ambos delitos son distintos, a pesar de que sus definiciones jurídicas contienen elementos comunes. En los casos reales puede haber elementos de ambos delitos o mutación de un delito a otro. Muchas víctimas de la trata de personas comienzan su itinerario consintiendo en ser trasladadas ilícitamente de un Estado a otro. Los migrantes así trasladados pueden después ser engañados o forzados a soportar situaciones de explotación, convirtiéndose así en víctimas de la trata de personas.