28/06/2018
¿Qué es la Ley de insolvencia y reemprendimiento?
Es una nueva Ley que entró en vigencia el 2014 y que vino a reemplazar a la antigua Ley de Quiebra. La nueva Ley (Ley 20.720 ) tiene como objetivo lograr que las personas jurídicas (empresas) y personas naturales (personas como tú y yo), puedan declararse en quiebra y así salir de sus deudas definitivamente.
¿Por que se le dice Nueva Ley?
Porque hasta el 2014 en Chile ya existía una Ley de Quiebra, pero estaba centrada en las empresas y no en las personas. Con los cambios y la nueva legislación, cualquier persona natural (estudiante universitario, adulto mayor, dueñas de casa, trabajadores dependientes e independientes, etcétera), puede declararse en quiebra y solucionar sus problemas de deudas bajo la protección y el amparo de la Ley.
Entre los principales beneficios nos encontramos con:
Con la nueva Ley 20.720, las personas quedarán completamente limpias en el sentido financiero. Se extinguirán definitivamente todas sus deudas, hayan sido o no pagadas.
Con la nueva Ley se le dará al deudor múltiples beneficios para pagar. Estos beneficios van desde nuevos plazos hasta la condonación de intereses.
Con la nueva Ley se acortarán los plazos del procedimiento. Lo que antes duraba 2 años, hoy durará entre 4 a 8 meses dependiendo del caso.
Con la nueva Ley las personas podrán salir de DICOM y de cualquier otro boletín comercial en el que se encuentren
Con la nueva Ley el deudor cuenta con protección financiera. ¿Qué quiere decir esto? Que desde que comienza hasta que termina el proceso de quiebra, las empresas a las que les debes no pueden subirte los intereses, cambiar los acuerdo de negociación ni tampoco embargarte.
Como ven los cambios son positivos y están centrados en ayudar a las personas.
¿Cómo funciona la nueva Ley de Quiebras?
La Ley 20.720 le permite a las personas naturales declararse en quiebra y someterse a 2 procedimientos para salir de las deudas:
Procedimiento de renegociación: este proceso te permitirá negociar con las empresas a quienes les debes bajo condiciones muy favorables. Con este procedimiento podrás lograr nuevos plazos de pago, rebajar las tasas e incluso que se te condonen los intereses.
Procedimiento de liquidación: este proceso te permitirá poner tus bienes a disposición para que se rematen, y con lo recaudado pagar lo que debes. Aquí no importa si los bienes rematados son de menor precio que el total de tus deudas.