06/05/2021
Una de las características de defensa adecuada es la actividad probatoria tendiente a desvirtuar los cargos formulados por la Fiscalía en contra de la persona imputada de un delito y contrarrestar la investigación reunida por el Ministro Público que en ciertos casos no es realizada bajo el mismo estándar que la gravedad de la imputación, llevando a privaciones de Libertad que de haber mediado una investigación objetiva, exhaustiva y completa nunca habrían tenido lugar. En el presente caso, todo giró en función de los dichos de la víctima, versión que no fue debidamente corroborada, obviando la existencia de evidencia que en definitiva fue recabada por la defensa la cual desacreditó de forma contundente dicho testimonio. Esto viene a mostrar lo frágil que es basar una imputación solamente en testigos. Surge entonces la pregunta de qué habría ocurrido si la evidencia de descargo que en este caso se pudo presentar no hubiera estado disponible o por la desidia investigativa se hubiera perdido.