01/09/2025
¿Por qué obedecemos las sentencias emitidas por los Jueces?
Después de los debates de los candidatos a la presidencia, luego de las elecciones y en espera de la segunda vuelta, no se escuchó ninguna propuesta por parte de los candidatos respecto a la profunda crisis de nuestro Órgano judicial en su labor de administrador de Justicia de nuestro Pueblo, aquello me llama profundamente la atención, y es un valioso tema de análisis, primero, sí, la justicia es servil al gobierno de turno, fue el ma****lo del Movimiento al Socialismo durante estos últimos años, aquello está mal, no es así como se supone que debe ser si se respetase el principio de separación de poderes, no es secreto, la justicia no es independiente, cuando fueron oposición sí se escucharon muchos comentarios al respecto, sin embargo, cuando se cae el más se quedaron todos mudos, porque todos quieren ese ma****lo que es la herencia de los diferentes partidos que nos gobiernan, los presos políticos recientemente liberados, es la prueba de esta afirmación, el MAS pierde lugar en la escena política y la justicia visualiza su nuevo dueño, no era difícil decidir el argumento del juicio de responsabilidades en el caso de Jeanine Añez, pero no tuvo éxito hasta que cambio el escenario.
Segundo. Más allá de que las decisiones de los Jueces gozan del manto de la legalidad aquello no basta para que sean obedecidas, hay algo más, mucho más importante, las sentencias se obedecen porque convencen, no pueden convencer si en el contenido de la misma no hay esta argumentación justificativa del porque se decidió así, en efecto, decidir no es motivar una resolución. Y para el que no sepa que es arbitrariedad es justo aquello, decidir un conflicto sin explicarse porque se decide de tal forma.
Las decisiones de nuestros Jueces son casi en un 100% arbitrarias porque deciden pero no explican ni justifican, este es el cáncer de nuestra justicia y también el mayor problema de nuestro Estado, las decisiones están basadas en la autoridad que las emite y no en la razón de las mismas, que se esconde detrás de una decisión sin motivación, Corrupción, porque cuando hay motivación gana quien tenga razón y no quien decida la autoridad motivada por billetazos.
Tercero. Si ya sabes el problema, cual es la solución, para ilustrar este último punto corresponde preguntarse, ¿que les pasa a los jueces que no motivan? nada, son impunes, que conveniente, aquí es cuando la justicia deja de ser un servicio y se convierte en un negocio, ningún candidato pudo proponer una ley que convierta a la motivación en el filtro para eliminar a los agentes nocivos de la Justicia, claro, no importa quien sea el ganador de las elecciones, felicidades, Herederá el maso del Órgano Judicial.