25/04/2026
⚖️ ¿Justicia o desguace? El fallo que decreta la quiebra de ignora a sus dueños y a sus acreedores. Mientras gestionamos un plan para salvar la producción, la Justicia eligió la guillotina.
No pedimos subsidios, pedimos que respeten la democracia cooperativa. Lean mi columna sobre el escándalo jurídico que pone en jaque a la cuenca lechera. 🥛🇦🇷
Sentencia de muerte para un gigante: ¿Por qué la Justicia se apuró a liquidar SanCor de espaldas a su gente?
Por Aldo Luis Regali
Lo que ocurrió el pasado 22 de abril en los tribunales no fue un acto de justicia, sino un "madrugón" procesal que debería encender las alarmas de todo el sector productivo argentino. Con una firma, se pretendió borrar de un plumazo casi un siglo de historia cooperativa, dictando la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada. Lo indignante no es solo la decisión en sí, sino el contexto: se dictó una sentencia de muerte apenas ocho días antes de que los verdaderos dueños de la empresa —sus asociados y tamberos— se reunieran en asamblea para decidir su propio destino.
¿Cuál era el apuro? ¿Por qué clausurar el debate cuando todavía había una propuesta de salvataje sobre la mesa? La resolución judicial ignora un principio básico del derecho concursal: la conservación de la empresa. En lugar de proteger la fuente de trabajo y el motor de la cuenca lechera, se optó por la guillotina.
Desde nuestra representación de 460 acreedores y asociados, denunciamos que esta quiebra nace de un fruto prohibido. El actual Consejo de Administración le pidió al Juez que baje la persiana sin tener el permiso de la Asamblea Extraordinaria. En el mundo cooperativo, esto es equivalente a un golpe de Estado institucional. El administrador no puede decidir la muerte de la entidad que representa sin consultar a sus bases. Al validar este pedido, la Justicia le ha dado la espalda a la democracia interna de SanCor.
Pero lo más grave es el "silencio de radio" del juzgado ante la alternativa que venimos gestionando. No estamos ante una empresa vacía o sin ideas. Presentamos un Plan de Reorganización Productiva serio, basado en la creación de una "Unidad Productiva Mixta". Nuestra propuesta es clara: que los acreedores capitalicen sus deudas, se atraiga inversión fresca y SanCor se transforme en una Sociedad Anónima moderna, eficiente y, sobre todo, viva. No pedimos subsidios; pedimos que nos dejen trabajar para transformar un pasivo asfixiante en acciones con valor.
Ya vimos este camino antes. El caso Milkaut demostró que la transición de cooperativa a sociedad de capitales puede ser el puente hacia la salvación. ¿Por qué negarle a SanCor esa misma oportunidad? Liquidarla hoy es condenar a los acreedores a cobrar migajas y a los productores al desamparo. Es preferir el remate de máquinas oxidadas antes que el funcionamiento de plantas que generan riqueza.
Hemos interpuesto una revocatoria porque este escándalo jurídico no puede quedar firme. No se puede ejecutar a un gigante mientras sus acreedores y dueños están levantando la mano para ofrecer una solución. SanCor no es un simple expediente número 21-24209313-2; es el sustento de miles de familias santafesinas y un símbolo nacional. Si la Justicia no rectifica el rumbo, no solo habrá fallado el derecho, habrá fallado el sentido común y el compromiso con la producción argentina. Todavía estamos a tiempo de cambiar la guillotina por el futuro.