20/04/2026
Este fallo marca un gran precedente en contra de los escraches difamatorios y las falsas denuncias . Cuando sea ley las p***s más duras ante las falsas denuncias quien sufre un daño por una falsa denuncia podrá buscar justicia y tendrá las herramientas para hacerlo.
Porque ya dede dejar de usar a la justicia como herramienta de venganza .
La Justicia riojana condenó a una mujer por «escrache» en redes sociales y falsas denuncias contra un policía: deberá pagar una indemnización millonaria 🤑
🫵🏻 UUn fallo civil sienta precedente en la provincia al responsabilizar a una expareja por publicaciones difamatorias y una denuncia falsa de violencia de género que frenaron el ascenso del oficial durante tres años. «No cualquiera puede salir a decir cualquier cosa sin tener una consecuencia», advirtió el abogado del demandante.
La Justicia de La Rioja dictó una sentencia que promete convertirse en referencia para causas similares en todo el país: una mujer fue condenada a pagar una indemnización millonaria por daños y perjuicios a su expareja, un agente de la policía provincial, tras una campaña sostenida de desprestigio en redes sociales y una denuncia por violencia de género que resultó ser falsa. El abogado Pablo Arrieta, quien llevó adelante la causa junto a la Dra. Maidana, brindó los detalles del fallo en una entrevista.
Una campaña de desprestigio que empezó en 2020
Según explicó Arrieta, todo comenzó en 2020, tras la separación de la pareja. La mujer inició una campaña sistemática de hostigamiento digital contra su expareja, publicando en redes sociales acusaciones que lo señalaban como estafador, deudor de préstamos impagos y portador de una enfermedad de transmisión sexual. El objetivo, según el letrado, era claro: dañar su reputación en el entorno profesional y social.
El daño no fue solo simbólico. Las publicaciones llegaron a oídos de las autoridades de la policía provincial, lo que derivó en la apertura de un sumario administrativo que bloqueó el ascenso del oficial durante tres años consecutivos y puso en riesgo directo su continuidad laboral. «No cualquiera puede salir a decir cualquier cosa sin tener una consecuencia», subrayó Arrieta al describir el impacto concreto que las redes sociales pueden tener sobre la vida y la carrera de una persona.
La falsa denuncia de violencia de género
Al hostigamiento digital se sumó una denuncia por violencia de género que, tras la investigación correspondiente, quedó desacreditada. «Pudimos comprobar que se trataba de una falsa denuncia y por ende se archivaron las actuaciones», explicó el abogado, quien aprovechó el momento para lanzar una advertencia de fondo sobre el funcionamiento del sistema judicial en esta materia: «Hay que ser muy criterioso al receptar estas denuncias porque a veces se activan mecanismos que atentan contra derechos de personas inocentes».
La declaración de Arrieta toca un debate que excede el caso particular: el de la tensión entre la necesaria protección a las víctimas reales de violencia de género y la posibilidad de que el mecanismo sea instrumentalizado para causar daño a terceros, con consecuencias institucionales y personales que pueden ser devastadoras para el denunciado.
El fallo: indemnización, publicación de sentencia y ejecución ante incumplimiento
La condena civil estableció un conjunto de sanciones de alcance inédito en el fuero riojano. En primer lugar, la mujer deberá abonar una indemnización inicial de aproximadamente 4 millones de pesos, suma que deberá actualizarse a valores de 2026, lo que incrementará significativamente el monto final a desembolsar.
En segundo lugar, y en uno de los aspectos más novedosos del fallo, la Justicia le ordenó publicar la sentencia en los mismos medios y redes sociales donde realizó los escraches originales. La simetría de la reparación es deliberada: el daño se hizo público, la condena también deberá serlo.
Finalmente, ante un eventual incumplimiento del pago, se habilitará de manera automática un juicio ejecutivo para embargar bienes y activos económicos de la condenada, cerrando así cualquier resquicio para eludir la responsabilidad establecida por el tribunal.
Un precedente con alcance nacional
El fallo riojano llega en un momento en que el debate sobre el uso responsable de las redes sociales y las consecuencias legales del hostigamiento digital gana terreno en la agenda jurídica argentina. La sentencia establece que la libertad de expresión en plataformas digitales no es un escudo ante la difamación y que quienes utilizan esos espacios para destruir reputaciones con información falsa pueden enfrentar consecuencias económicas y simbólicas de peso.
Para la víctima en este caso, un policía provincial cuyo ascenso fue bloqueado durante tres años por acusaciones que la Justicia terminó por desestimar, la condena representa una reivindicación tardía pero contundente. Para el sistema judicial riojano, una señal de que el daño causado a través de pantallas tiene el mismo peso legal que el causado por cualquier otro medio.
#𝐀𝐛𝐨𝐠𝐚𝐝𝐚𝐌𝐚𝐫𝐜𝐞𝐥𝐚𝐆𝐨𝐧𝐳𝐚𝐥𝐞𝐳