18/02/2025
18 de febrero de 2019…
Hoy, 6 años de mi primera jura de matriculación.
Veo una de esas fotos y se me llenan los ojos de lágrimas; la emoción me brota.
Tal vez sea verdad que hay amores que se construyen, porque cada año que pasa yo siento un amor más profundo y grande por esta profesión que la vida me permitió conquistar.
Juro que nunca me imaginé que de un dolor tan profundo podría nacer un amor tan inmenso; pero hoy doy fe que las grandes revoluciones son originarias de las transformaciones más extraordinarias.
Cuidé mi carrera como una madre cuida a un hijo, a veces ignorando el mundo y creándole uno de fantasía para poder criarlo bien; pero el problema lo encontré cuando ese hijo voló y me quedó la vida vacía, es decir, cuando me recibí.
El día que me tocó firmar mi título tuve el peor ataque de pánico de mi historia, cuando hasta el momento había naturalizado esos síntomas, pero ese día se me paró la vida; haberme perdido como me perdí fue lo más cerca de la muerte que me sentí.
La primera vez que me senté frente a quien fue mi primera psicóloga en esa crisis, al preguntarme qué me angustiaba tanto, le respondí que creía que nunca más iba a sentir una emoción tan grande, que nunca iba a sentir tanta felicidad como aprobar un parcial o un final donde metía una materia, que ya había pasado todo lo mejor, porque ya me había recibido, ya había tenido el acto de colación donde me entregaron mi título.
Yo ya no veía más motivo para seguir porque ya me había pasado todo; pero yo no sabía que todo lo mejor en realidad aún no había empezado a pasar, que el ejercicio de la profesión me llenaría de inmensas emociones, de tanta adrenalina, de incontables horizontes por conquistar, de una construcción ilimitada, de deseo de levantarme cada día con ganas de vivir porque me daría una nueva razón de vida.
GRACIAS a cada uno de mis clientes que, a lo largo de estos 6 años, confió en mi ejercicio para obtener una resolución; a cada uno de ustedes les debo un pedacito de mi salud y de aporte para el estudio que he podido construir.
GRACIAS también al excelente equipo de trabajo que me acompaña, y a los que me han acompañado.
Siempre, “lo mejor está por venir”. 💫