04/04/2026
El 4 de abril de 2007, hace 19 años, en el marco de una enorme lucha docente —que se extendía en varias provincias mientras la conducción de CTERA dejaba aislados los conflictos—, la docencia neuquina se concentró en Arroyito para cortar la ruta.
La respuesta del gobierno fue la represión brutal de la policía provincial, a través de su grupo especial: gases, personal de civil con armas largas y persecución a los docentes incluso cuando se retiraban en caravana.
En ese operativo criminal, Carlos Fuentealba fue herido de muerte por el disparo de una granada de gas lacrimógeno, a quemarropa y por la espalda, contra el vehículo en el que viajaba.
La respuesta fue inmediata: una masiva movilización en el centro de Neuquén en repudio a la represión.
El 5 de abril, el entonces gobernador Jorge Sobisch intentó dar explicaciones, rodeado por la bronca docente. Ese mismo día, se confirmaba la muerte de Fuentealba.
Fueron días de conmoción, de bronca y de lucha. El 9 de abril, una inmensa movilización recorrió la provincia de Buenos Aires y las principales ciudades del país, en el marco de un paro nacional.
El nombre de Carlos Fuentealba es bandera de lucha, de organización, de movilización y de pelea en las calles.
Seguimos exigiendo juicio y castigo a todos los responsables políticos de su as*****to.
¡Carlos Fuentealba presente! ¡Ahora y siempre! ✊