23/05/2025
Un despido discriminatorio se produce cuando un empleador despide a un trabajador por razones relacionadas con su etnia, raza, nacionalidad, s**o, identidad de género, orientación sexual, religión, ideología o opinión política. El trabajador debe probar que fue despedido por una razón discriminatoria.
El despido discriminatorio es ilegal. En Argentina, el artículo 11 de la Ley 25.013 define este tipo de despido, y la carga de la prueba recae sobre el trabajador que alegue la discriminación.
El despido discriminatorio puede generar una indemnización agravada. Si un juez determina que el despido fue discriminatorio, el trabajador puede tener derecho a una indemnización mayor que la establecida por despido sin causa justa.
El despido discriminatorio puede generar daño moral. En algunos casos, el despido discriminatorio puede generar un daño moral al trabajador, que puede ser objeto de reparación.
¿Cómo saber si un despido es discriminatorio?
Para determinar si un despido es discriminatorio, se debe analizar:
La razón del despido:
¿El despido se basa en una causa legítima o en una razón prohibida por la ley (etnia, raza, nacionalidad, etc.)?
El trato diferenciado:
¿El trabajador ha recibido un trato desfavorable en comparación con otros empleados que no tienen la misma característica que el trabajador despedido?
La evidencia:
¿El trabajador puede presentar evidencia de que el despido fue motivado por la discriminación?
¿Qué hacer en caso de despido discriminatorio?
Si un trabajador cree que fue despedido de forma discriminatoria, debe:
Consultar a un abogado especializado en derecho laboral.
Recopilar pruebas de la discriminación.
Presentar una denuncia ante la autoridad laboral competente.
Iniciar un juicio por despido discriminatorio.
En resumen, un despido discriminatorio es una situación grave que debe ser denunciada y combatida. El trabajador tiene derecho a reclamar por la discriminación y a obtener una indemnización y/o reparación por los daños sufridos.