01/05/2017
Primero de Mayo. Los derechos de los trabajadores de ayer y de hoy.
Ocurrió en Chicago, en 1886…
El 1 de mayo se declara el “Día Internacional de los trabajadores” conmemorando a aquellos obreros asesinados, que fueron y son símbolo de la lucha de la clase trabajadora.
Desde una perspectiva histórica, en EE.UU, (Chicago, 1886), la clase obrera, sumamente explotada, trabajaba más de 16 horas diarias, por salarios miserables sin derechos sindicales, teniendo tanta necesidad de pan como de respeto.
El primero de mayo comienza la lucha contra este sistema de vejación, y miles de trabajadores llevan a cabo una gran huelga con un reclamo sumamente claro: “reducción de la jornada laboral a 8 horas”,hartos de sentirse explotados por quienes amontonaban ganancias a costa de su degradación y miseria. El conflicto terminó con el as*****to de muchos obreros por parte de la represión policial.
Pasaban los días, y numerosos despidos se produjeron, dejando a trabajadores en la calle por parte de la fábrica McCormick el 4 de mayo, motivo por el cual, los huelguistas volvieron a ocupar las calles en busca de lo que les habían arrebatado, pero la fuerza policial no tardo en llegar para entrar en acción y asesinaron a un número indeterminado de personas, dejando muchos heridos. En esa coyuntura, se produce la explosión de una bomba y mueren 7 agentes de la policía, se detienen masivamente a trabajadores, dirigentes obreros apresados y acusados de ser autores del atentado.
La burguesía, con el ánimo de predicar con el ejemplo y disciplinar a la clase obrera, lleva a juicio a los trabajadores que luchaban por mejores condiciones de vida en el ámbito laboral. El juicio es una farsa, los testigos y las pruebas también eran falsos. Cinco dirigentes son condenados a la horca, pasando a la historia como los “Mártires de Chicago”. La clase obrera en el mundo los resucitará cada 1 de mayo.
También ocurre hoy…
Habiendo pasado más de un siglo, seguimos trabajando muchas, demasiadas, horas para poder llegar a fin de mes y, si bien hemos conquistado derechos a través de la lucha organizada,pareciera ser que a un sector no les ha llegado esa información, o no recuerdan que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de Dios o del amo, como diríaEduardo Galeano.
Actualmente,los trabajadores vienen protagonizando atropellos a sus derechos por parte del Estado.Despidieron a gran cantidad de operarios, olvidándose, que detrás de cada uno y cada una, hay una vida, y una familia que queda al desnudo, al borde de la desafiliación social.
El ataque a los derechos sociales y laborales no es casual, y entre su blanco predilecto tampoco es por azar que figuren los derechos colectivos. Así, en el conocido caso del conflicto docente, ante una conducta anti sindical seguida por el estado nacional dejando de lado el derecho constitucional de Negociación Colectiva, interviene una Jueza Nacional del Trabajo, ordenando la inmediata convocatoria a la Comisión Negociadora de la Negociación Colectiva, pero sucede que es perseguida por el gobierno por ir en contra de sus intereses. Y ante el manifiesto docente llevado a cabo por el descontento, el gobierno responde mediante la represión policial, recurso que nunca debe ser la respuesta en el marco de un Estado Social y Democrático deDerecho.Otro tanto ocurrió con la paritaria de los trabajadores bancarios, en el marco de la cual se pidió de manera ilegal el juicio político de dos camaristas que, en ejercicio de las facultades que les fueron constitucional y legalmente asignadas, homologaron el acuerdo alcanzado por empresarios y trabajadores.
Con el discurso de la seguridad social, el PEN elaboró un proyecto para reformar el sistema de Ley de Riesgos de Trabajo, como algo sustancial, para justificar la intervención de las conocidas Comisiones Médicas, históricamente asociadas a los intereses de las ART, antes de poder acceder a la justicia.
Con este propósito, restringen el acceso a la justicia de trabajadores y trabajadoras que resultan victimas de siniestros laborales. La medida destruye derechos fundamentales de la clase trabajadora e impone un régimen cuyo único objetivo es garantizar la rentabilidad empresaria.
Su fin es “eliminar la litigiosidad”, aunque el PEN sabe que de 1000 siniestros, 146, es decir, un 14% solo se judicializaron. La Asociación de Abogados Laboralistas de La Plata expresa que el camino correcto sería suprimir sus verdaderas causas, como son el rechazo sistemático de la inmensa mayoría de las enfermedades de origen laboral, la injustificada negativa de las ART a cubrir las reagravaciones, las deplorables prestaciones en especie, reparaciones miserables a los daños producidos y fundamentalmente la ausencia de prevención y seguridad laboral. Entonces, el Estado (continuando en este punto las mismas políticas legislativas que los gobiernos precedentes), para atacar la litigiosidad, opta por un camino de dificultar el acceso a las victimas obligándolas a transitar un kafkiano procedimiento médico-administrativo, violando descabelladamente principios y garantías fundamentales como son el de igualdad y no discriminación en perjuicio de los trabajadores, que son los más débiles de la relación laboral, y a los que la Corte Suprema ha calificado, con acierto, como “sujetos de tutela jurídica preferente”.
Que los respalde la ley…
Desde la clínica de Derecho Social de la Facultad de Ciencias Jurídicas ySociales de la Universidad Nacional de La Platarepudiamos todo intento de menoscabar los derechos de la clase trabajadora. En ese sentido, brindamos el apoyo a los trabajadores y trabajadoras que día a día luchan por sus necesidades elementales, tendiendo muchas veces que dejar de lado su vida para sobrevivir.
En esa dirección, desde nuestro espacio, estamos trabajando -entre otros casos- por la inclusión laboral de los sectores más vulnerables de la sociedad, como es el colectivo de travestis y trans, para que, mediante un cupo laboral, tengan garantizado el empleo y puedan acceder a un puesto de trabajo en la Universidad Nacional de La Plata. Como asimismo, en la promoción y efectividad de los derechos a la vivienda digna y a la seguridad social.
Manifestamos también nuestro apoyo a los trabajadores de Brasil, que están luchando contra una reforma jubilatoria y laboral sumamente regresiva en sus derechos, como así también a los mineros peruanos que llevan semanas defendiendo sus derechos sindicales y su organización sindical.
Esas políticas de claro cuño neoliberal (que tanto daño han provocado en nuestro país en el pasado) son las que hay que evitar se plasmen en la legislación nacional, y el primero de mayo siempre es una buena ocasión para recordarlo.
CLÍNICA JURÍDICA DE DERECHO SOCIAL