22/06/2026
Hoy obtuvimos una sentencia favorable en un proceso de cambio de nombre.
No se trató de cambiar una historia.
Se trató de que los registros reflejaran una identidad que ya existía.
Porque el apellido no es solamente una referencia administrativa. También forma parte de la manera en que una persona se reconoce a sí misma y es reconocida por quienes la rodean.
La sentencia destacó que la identidad no se limita a una dimensión estática vinculada al origen, sino que también comprende una dimensión dinámica, construida a lo largo de la vida a través de los vínculos, las experiencias y la propia trayectoria personal.
En definitiva, el Derecho no creó una nueva identidad.
Simplemente reconoció una que llevaba años construyéndose.