27/07/2024
Hace poco hice un taller donde había que decir que era lo que más deseabas en la vida y lo que más odiabas.
El 80% de las personas que asintieron deseaban viajar. De uno u otro modo, algunas con más peros que otras.
Lo que más llamó mi atención es que anteponían alguna frase antes de decirlo:
“Tener plata para viajar”
“Que me vaya bien en el trabajo para viajar”
“Terminar tal o cual cosa para poder comenzar a viajar”
“Jubilarme para viajar”
La mayoría de las personas adoramos viajar, conocer lugares y vivir experiencias que nos hagan “sentir vivos” pero creo los problemas, vacíos existenciales, tristezas, amores, traiciones… no se van a solucionar con un viaje.
Creo que primero debemos: “agarrar nuestra vida y mandarnos a mudar”. Mudarnos a nosotros mismos, dejar de habitar lugares (laborales, vivienda) o vínculos (familiares, amistades, amorosos, etc.) que no nos hagan plenos.
Construir desde adentro, nuestro templo terrenal, el cuerpo, del cual no vamos a desprendernos en este plano.
Agarrar nuestra vida y hacernos cargo.
Sin embargo, para irnos de esos vínculos y lugares también decimos: “pero antes” “pero y sino” "pero y después”
Y la consecuencia termina siendo - vivir una vida ajena-
¿Cuánto más vamos a soportar?
¿Cuánto más vamos a castigarnos?
¿Cuánto más vamos a vivir en la queja?
¿Cuánto más vamos a ser víctimas?
Agarra tu vida y mandate a mudar