26/03/2020
24/3/2020 “DIA DE LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA”
Por Sergio Raúl Andreoli
“Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa. Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Rio Negro. (…) Funes podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada estricta reconstrucción había requerido un día entero (…) En efecto Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado” (Extracto de “Funes, el memorioso”, Ficciones, Jorge Luis Borges).
Dicen que nuestra memoria funciona de una manera curiosa, algo misteriosa a veces; que no siempre es fiel a la verdad, y cuando lo es, puede no ser oportuna. El neurocientífico y titular de INECO, Facundo Manes , en relación a la memoria afirma que “a diferencia de lo que muchas veces se piensa, la memoria no es un fiel reflejo de lo que sucedió en el pasado, sino mas bien es un acto creativo. Unos de los más creativos en el funcionamiento de nuestras mentes. Cada recuerdo se reconstruye de nuevo cada vez que se lo evoca”. De tal manera que no es posible, como en el ficticio relato de Funes, recordar cada objeto en cada instante, sino que la memoria hace una selección de recuerdos, descartando todo lo irrelevante (según nuestras propias valoraciones). De modo que pensar, es tener capacidad de abstracción, de conceptualizar, de olvidar detalles innecesarios y diferencias irrelevantes.
Pero ¿quién determina la importancia de un hecho, al menos como para poner en funcionamiento cierta memoria colectiva? Sin dudas los acontecimientos de mayor significación para nuestras vidas, o de de importancia social, para la vigencia del Estado de Derecho, la Constitución y la Democracia, como lo fue el Juicio a las Juntas Militares promovido por el gobierno de Raúl Alfonsín, deben ser parte inexorable de esa memoria. Y ahí el rol clave de la educación para fomentar valores, de los medios de comunicación y de los militantes y dirigentes comprometidos con la memoria, la verdad y la justicia, a la hora de actualizar y difundir esas memorias. Destacando lo relevante y limpiando lo innecesario o tendencioso. En conclusión: dando significado.
La memoria tiene que ver con tomar un compromiso por no olvidar lo importante, lo trascendente. No olvidar aquello que muchas veces se olvida en el inocente afán de abarcar, al estilo de Funes , todo lo sucedido, incluso lo intrascendente para tapar el relato de lo verdaderamente valioso; o lo que muchos olvidan intencionalmente según la conveniencia política, seleccionando partes fragmentadas de verdad.
Hoy 24/3/2020 tener memoria implica, de un vistazo, rememorar lo importante de la tarea del gobierno de Alfonsín por impartir justicia retroactiva de manera seria, responsable, según la verdad de lo acontecido, y conforme a derecho en casos de violaciones masivas de los Derechos Humanos en Argentina. Implica rememorar el histórico juicio a las Juntas Militares. Un proceso judicial que implicó un nuevo comienzo de la república democrática y del Estado de Derecho. Ejemplo de justicia a nivel internacional. En ese suceso el gobierno de Alfonsín realizó uno de los aportes más significativos para nuestro país. “Nunca más a los golpes de Estado” fue lo que suscribió el país hace treinta y cuatro años. Ese logro, cimentado por el radicalismo, hoy es propiedad de todos los argentinos.
El gobierno de Raúl Alfonsín promovió una legislación de defensa del orden democrático, la punición del delito de tortura (frecuente en tiempos inmediatos anteriores) con la misma pena que la del homicidio. La ratificación de convenios internacionales de Derechos Humanos – jurisdicción obligatoria de la Corte Interamericana-; la prohibición de toda forma de discriminación. Especialmente en cuanto a las violaciones de DDHH promovió la anulación de la ley de autoamnistia – lo cual inauguró una nueva doctrina de no reconocimiento de las normas de facto. Alfonsín dio origen a la CONADEP (con la oposición de parte significativa del peronismo, que no integró dicha comisión) para lograr una visión integral de los hechos ocurridos en la dictadura.
El Concejo de la Magistratura para la elección de jueces fue otro logro del gobierno de Alfonsín. La creación del Banco de datos Genéticos. Se creó La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. El Consejo para la Consolidación de la Democracia, como ámbito de dialogo constitucional, los orígenes de la Reforma Constitucional de 1994. Durante su mandato la Suprema Corte de Justicia elaboró doctrina jurisprudencial que solidificó las libertades individuales. En “Sejean” la CSJN durante el gobierno radical reivindicó los derechos de las mujeres y se anticipó al divorcio vincular, al invalidar la prohibición legal hasta ese momento de que los separados contraigan nuevo matrimonio.
Los radicales, aun aquellos que nacíamos por aquellos años y no vivimos esas épocas de terror, tenemos la obligación de conmemorar, resaltar y hacer saber los valiosos e históricos logros alcanzados en muy pocos años de gobierno. Son los logros de la bandera que defendemos, y son la manera natural de atravesar también con honra algunos fracasos de nuestro partido y de sus gobiernos.
Este día de la memoria debemos recordar, de un vistazo, que la corrupción mata. Tanto mata a los pasajeros de un tren, como lo acontecido en la tragedia de once. Como también mata a los argentinos que concurren a un hospital que no cuenta con los elementos necesarios debido a sistemas corruptos. Debemos recordar que la corrupción trae pobreza, falta de institucionalidad. Eso es lo significativo en la memoria que nos dejan los gobiernos de Alfonsin y Arturo Illia.
Pero especialmente hoy 24/3/2020 nos encontramos en un contexto de restricción de derechos (libertad ambulatoria) en protección de un bien común: la salud pública ante una pandemia de alcance mundial.
Pensemos en nuestras casas, pensemos olvidando lo innecesario, recordando estrictamente lo valioso de nuestra querida Argentina y lo valioso de estar juntos, con amigos y familia que nos llenan de significación.
Valoremos nuestras vidas y las de los seres que amamos. Pensemos olvidando la información contaminante en redes sociales; recordemos que podemos hacer frente a este virus con la libertad de información y las herramientas que nos proporciona vivir en democracia.