23/01/2026
“Que se quede con quien esté mejor económicamente…” Esa frase se escucha seguido, pero el cuidado personal y la responsabilidad parental no dependen del dinero. Por ley, ambos progenitores tienen derechos y obligaciones en la crianza, sin importar su situación económica. El cuidado puede ser compartido, alternado por semanas, o convivir con uno y tener un régimen de comunicación con el otro. Solo en casos excepcionales como violencia, abuso o prisión se justifica un cuidado personal unilateral. Siempre debe priorizarse el bienestar real del niño, no suposiciones.