18/11/2025
Dar de más no siempre es amor.
A veces es miedo, necesidad de control o la ilusión de que, si sostienes todo, nadie te abandonará.
Pero en esa entrega desbordada ocurre algo silencioso: le robas al otro la dignidad de aportar, de equilibrar, de sentirse valioso.
Cuando uno da sin medida, la relación deja de ser encuentro y se convierte en deuda. Y ninguna conexión respira en el desequilibrio.
💬 ¿Has sentido alguna vez que al “dar tanto” estabas, sin querer, quitándole espacio al otro? ¿En qué lo notaste?