19/05/2026
¿TE PASÓ QUE…?
Estabas vendiendo tu propiedad… pero al mismo tiempo necesitabas comprar otra y toda la operación dependía de que el comprador obtuviera primero un crédito hipotecario.
Y ahí aparece algo que muchas veces no se advierte:
una sola operación inmobiliaria puede depender de varias operaciones simultáneas, plazos bancarios, reservas, aprobaciones crediticias y documentación que debe coordinarse cuidadosamente para evitar conflictos entre las partes.
Porque cuando una compraventa está encadenada a otra, no alcanza con “firmar una reserva”.
Es fundamental prever correctamente las cláusulas, condiciones y contingencias de cada negociación, de modo tal que cada etapa de la operación sujeta al crédito hipotecario y de la posterior operación simultánea se encuentren jurídicamente armonizadas en cuanto a tiempos, requisitos y obligaciones asumidas por las partes.
Las partes saben qué necesitan, qué resultados esperan alcanzar y cuáles son las condiciones bajo las cuales están dispuestas a avanzar.
La tarea del profesional consiste en trasladar todo ello a una adecuada estructura contractual y documental, contemplando las distintas situaciones que puedan presentarse durante el desarrollo de la operación.
Porque justamente de eso se trata:
de prever escenarios,
evitar conflictos
y brindar a las partes herramientas jurídicas claras para que, aun frente a demoras o circunstancias ajenas a su voluntad, la operación pueda mantenerse firme y avanzar hacia el resultado querido por todos los involucrados.
Por eso, en este tipo de operaciones complejas, el adecuado asesoramiento jurídico, la correcta redacción contractual y la coordinación documental resultan fundamentales para otorgar previsibilidad, seguridad y solidez a toda la negociación.
Liliana Carina Irustia
Escribana Pública – Registro Notarial 789 CABA