24/07/2013
El derecho y la justicia no son la misma cosa. Si bien podríamos definir al primero como un conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, muchas veces se ajusta sólo al interés o al resultado buscado, mientras que la justicia es la verdad misma, es aquella que regula la igualdad o proporción que debe existir entre las conductas de las personas y las cosas. Observo a diario que el camino del derecho no siempre conduce a la justicia, porque es transitado por quienes olvidan importantes preceptos morales y éticos que son absolutamente necesarios para llegar a la verdad. Particularmente me gradué sobre cimientos y valores que para mí son naturales, intentando anteponer siempre a mis actos conceptos que tiendan a no dañar ni perjudicar, sin inventar causas, fabricar conflictos o ensuciar expedientes. Una vez más y desde hace 42 días, veo como el interés se contrapone a la moral y a la verdad, y por consiguiente a la justicia. Alrededor, un enorme círculo de pseudo juristas e investigadores que opinan, informan y repiten todo lo que no entienden ni saben. No cuesta mucho imaginar quiénes son los cuatro o cinco malos personajes, que creyéndose eruditos, aparecen ante desgracias como éstas, coimeando contactos y aprovechándose de aquellos que todavía ignoran sus bajas capacidades profesionales. Es muy degradante para mí imaginar que lo que estos irresponsables irradian sea creído por muchas personas como una realidad general. Nunca se podría estar más lejos de la verdad. Les pido entonces perdón en nombre y representación de quienes abogamos por guiar a nuestros clientes hacia la verdad, utilizando correctamente las herramientas que nos ha otorgado el derecho y sin perseguir intereses que contravengan valores morales, éticos y culturales.