08/12/2022
De confirmarse las proyecciones que ponen un piso del 6% para los últimos dos meses del año, los jubilados con haberes previsionales por encima de las dos mínimas perderían hasta un 10 por ciento con respecto a la inflación, al tiempo que, por efecto de los bonos que se otorgaron a lo largo del año, quienes percibieron la mínima conseguirían un aumento real del 8%.
Es que el impacto de los seis bonos cobrados por los pasivos de la mínima a lo largo de todo 2022 (6.000 pesos en abril, 12.000 en mayo, 7.000 de septiembre a noviembre y 10.000 este mes), los dejaron en mejor situación relativa frente a quienes perciben haberes jubilatorios de poco más de dos mínimas actuales.
Así, quienes perciben haberes jubilatorios que, aún siendo superiores a la mínima, están muy lejos de asegurar una vida digna a los adultos mayores, volverían este año a perder contra la inflación por el simple hecho de quedar excluidos de los bonos otorgados.
A modo de ejemplo, un haber que en noviembre era de 87.815,52 pesos y que, tras el aumento del 15,62% que arrojó la fórmula para este mes, pasará a ser de 101.532,30, no le ganará a la inflación, pese a que equivale a apenas 2,03 mínimas, por el sólo hecho de que el pasivo en cuestión quedó afuera de los refuerzos.
En este ejemplo, el jubilado perdería poder de compra, toda vez que sus haberes se actualizaron a razón del 72,48% de enero a diciembre, claramente por debajo de a inflación esperada para ese período (+91,5% de confirmarse las estimaciones de noviembre y diciembre), de forma tal que exhibirían una pérdida real del 9,9%.
Idéntica situación se hace extensiva a todas las jubilaciones por encima de las dos mínimas, ya que no recibieron refuerzo alguno a lo largo de 2022.
Por el contrario, una mínima para este mes y sólo con el aumento de fórmula pasará a ser de 50.124,26. Agregando el bono de 10.000 pesos de diciembre, quedará en $ 60.124,26, de modo que acumula, de enero a diciembre del corriente, un aumento del 106,89%, 15 puntos porcentuales por encima de la inflación estimada, lo que equivale a una suba real -por encima del nivel de precios- del 8,03%.