15/07/2025
Gotitas con cafeína, en una opinión desde el respeto, según lo que me apasiona; la educación y el Derecho:
COMUNICACIÓN efectiva, directa, continua, pero sobretodo, de respeto entre ambos progenitores. Esto es de aplicabilidad tanto a familias en donde ambos padres residen bajo el mismo techo, como en situaciones en donde no. La responsabilidad afectiva, de educación, protección y seguridad, cuidados, corrección, toma de decisiones sobre asuntos de los menores procreados entre ambos, etcétera corresponde exclusivamente y en primera instancia, a ambos progenitores con Patria Potestad, en igualdad de condiciones y comienza desde el trabajo interno del adulto responsable. Las figuras de apoyo son solo eso, "figuras de apoyo", a las que se les reconocen y agradecen por estar, mas se les delimita hasta dónde llega su responsabilidad, opinión y participación, en cuanto a los asuntos de los menores, como los lindes en una descripción registral; detalladamente. Es por esta importantísima razón que, en el mejor interés y bienestar de los menores los padres deben y tienen que trabajar en tener y mantener una comunicación directa, continua, de respeto y cordialidad para TODO asunto que afecte a sus hijos menores de edad, sea esto de agrado o no, pues al final quienes decidieron procrear estos angelitos son "MAMÁ" y "PAPÁ". Tomar decisiones basadas en la opinión de terceras personas, que en muchas ocasiones no cuentan con las credenciales necesarias, con la experiencia ni un juicio pertinente, razonable, prudente y coherente, definitivamente afectará negativamente el desarrollo integral de los "peques". No busquemos "doblar" lo que no está "torcido" ni permitamos que caprichos, frustraciones personalísimas y desaciertos mal intencionados terminen lastimando al indefenso, quien es y será siempre la piedra angular, dentro y fuera de un Tribunal. No busquemos crear mayores controversias e inexistentes que en nada aportan, por el contrario, dañan y muchas veces; permanentemente. Todo lo antes dicho, con el mayor de los respetos y apreciación de su amiga, Lcda. Yosayka Esmet Torres Lopez .
Criar de forma dividida, donde cada padre actúa por su cuenta sin una base común, genera confusión en los niños/as. Cuando uno dice “sí” y el otro dice “no”, el niño/a no solo se siente perdido, sino también inseguro. Esta falta de coherencia debilita la figura de autoridad, rompe la confianza y puede provocar problemas de conducta, ansiedad o dificultades para tomar decisiones.
Los niños/as necesitan sentir que sus padres están en la misma página, que hay una dirección clara y un entorno estable. No se trata de pensar igual en todo, sino de conversar, acordar y presentarse como un equipo sólido. La pareja no tiene que ser perfecta, pero sí coherente. La unión entre los padres brinda seguridad emocional, estructura y un modelo de respeto y colaboración.
👫 Cuando mamá y papá se apoyan mutuamente en la crianza, el mensaje para el niño/a es claro: “Estamos aquí para ti, juntos”.
Y eso, más que reglas, es lo que más educa.