16/09/2024
¿Puede una estudiante de segundo ciclo de derecho ser el brazo legal de una banda criminal?
Pesadilla de una estudiante de la USMP
Hace ya un par de meses asumimos la defensa de una señorita, estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad San Martín de Porres, se le había impuesto una prisión preventiva por el plazo de 18 meses en el marco de la comisión de una presunta banda criminal y extorsión en contra de trabajadoras sexuales de Risso, y estuvimos a cargo de redactar la apelación y sustentarla en segunda instancia.
Al revisar el caso, advertimos una imputación imposible e inaudita, el fiscal José Quiroz a cargo de la Primera Fiscalía de San Isidro – Lince, acusaba a la estudiante de segundo ciclo de ser, y entiéndase bien, el “(…) brazo legal, bajo la apariencia de ser estudiante universitaria, presentándose ante la autoridad, recabando información de investigaciones lo cual no podrían hacerlo los demás integrantes de la banda criminal”
Los hechos, de manera sencilla consistían en que dos féminas (no la estudiante que patrocinamos) habrían extorsionado a un grupo de trabajadoras sexuales en Risso mediante el cobro de cupos y mediando armas de fuego, la policía arresta a una de estas extorsionadoras y la llevan a la Comisaría de Lince; es en este lugar donde inicia la pesadilla de la estudiante de derecho.
La estudiante, a petición de una amiga vía mensajes de Whatsapp (mensajes debidamente acreditados) se aproxima a la Comisaría para consultar si en efecto la detenida se encontraba ahí o no, y es en dicha comisaría donde el efectivo policial Patrick Codina Tello le arrebata el celular y empieza a revisarlo sin su consentimiento, a lo que el efectivo la amenaza con enmarrocarla; posteriormente otro efectivo policial no identificado, mintiéndole, le dice que su madre está fuera y que si quiere salir debe firmar una autorización para revisar su celular o caso contrario procederían con las agresiones y si firma se va a retirar de manera inmediata que su mama la espera en la puerta; claramente la señorita accede a firmar la autorización esperando que su pesadilla acabe.
Cabe destacar que en la Comisaría se encontraban en ese momento todas las trabajadoras sexuales que fueron víctimas de la extorsión, así como otras en calidad de testigos, todas brindaron su declaración testimonial y absolutamente todas, por unanimidad, concluyeron que no conocen a la señorita estudiante de Derecho, que jamás la han visto; pero si identifican a las otras responsables plenamente.
Pese a todo ello, la imputación inverosímil, el juez Dany Sánchez Uchuypoma del 13° Juzgado de Investigación Preparatoria de Lima dicta prisión por 18 meses en contra de la estudiante de derecho y contra las otras implicadas por lo delitos señalados; algo anecdótico para mal es que, cuando se le cede el uso de la palabra a la estudiante para su autodefensa, antes de siquiera poder hablar el juez la interrumpe y le cuestiona directamente: “Danos una explicación creíble y responde ¿por qué las agraviadas y los testigos te sindican?”, a lo cual ella brevemente responde “Nadie me sindica, ni las testigos ni las agraviadas (…)” siendo cortada en ese momento por el juez para decirle “bueno bueno, yo te di la oportunidad para que nos expliques de una manera coherente”.
Está de más decir que también planteamos una tutela de derechos para excluir el acta de autorización para revisar el celular y las capturas de pantalla obtenidas de su celular por constituir prueba prohibida al haber sido ampliamente amenazada por los policías Patrick Codina, Estrella Villacorta Cabrera y Cesar Albricht Márquez; sin embargo, como era de esperarse, nuevamente el juez Dany Sánchez sosteniendo su error declara infundado nuestro pedido alegando que al existir únicamente el dicho de la agraviada no se puede corroborar las amenazas; está claro agregar que los efectivos policiales han sido denunciado ante Inspectoría General hace ya un tiempo, sin existir pronunciamiento alguno hasta la fecha.
Lamentablemente ese es el destino que le puede ocurrir a cualquier estudiante de derecho que decide acercarse a una Comisaría a realizar alguna consulta, terminar inmersos en una investigación de extorsión con banda criminal donde eres el brazo legal y encima con una prisión preventiva de 18 meses.