29/07/2024
Cómo entretener a un gestor cultural. Parte II.
Leo en una nota en la que prevalece el empeño por hacer una Ley de Industrias Creativas en un estado, que sería, a decir de sus promotores, la primera del país. Uno de los principales problemas del sector cultural es creer que todo se arregla a base de leyes. Eso les han hecho creer. Lo que en realidad ocurre es que en este tipo de procesos suelen encontrarse dos necesidades: la de los legisladores y funcionarios por hacerse visibles, y la de los gestores y agentes culturales por regular su desbordado entusiasmo.
Todos estamos de acuerdo en que las industrias creativas son importantes para el avance económico de un país, un sector prioritario, el cuarto pilar del desarrollo sustentable, el primero de los bienes públicos mundiales, el pivote estratégico del cambio, el rostro de la inclusión, la palanca de la diversidad, el sector que mueve la aguja del PIB, el segundo color del espectro solar y un largo etcétera. Sin embargo, no hay políticas públicas estructuradas y transversales en este campo, que es, ante todo, materia de política pública y no propiamente de legislación. Y es que se suele llamar industria a todo, con una pretención y ligereza, incluso a nivel de entidades federativas, cuando lo que en realidad hay en ellas es trabajo audiovisual, empresas culturales y no propiamente industria…
Las dependencias, instituciones y organismos internacionales conocen bien la diletancia del sector cultural. Saben de su salario emocional y esa franciscana pasión con la que se suelen sumar gestores y agentes culturales a un proyecto que los mantenga entretenidos. Lo inadmisible aquí por parte del instituciones y del funcionariado cultural, es que se siga jugando con ese porfiado amor a la cultura a través de iniciativas, foros y reuniones (por cierto, altamente extractivas y nada remuneradas) que solo alimenta la diletancia del sector, y no se resuelven problemas de fondo.
Esto lo hacen todos, desde organismos internacionales que se pasan la vida impulsando sin resultados la cultura como el motor transformador y facilitador de los objetivos sustentables, hasta asociaciones, fundaciones y partidos políticos. Todos repiten el gemebundo, y ya cansino discurso de la cultura como generadora de cohesión social, regeneradora del tejido social, pivote del desarrollo, el cuarto pilar... Mucha Unesco, mucha Agenda 2030, mucho motor transformador, Mondiacult, G-20 y demás agencias parasitarias, pero puede consolidar condiciones de desarrollo y recursos económicos para la implementación de estrategias pertinentes a cada región. Todo son declaraciones, anuncios, nombramientos, llamados, decálogos, laboratorios, observatorios y conversatorios para mantener entretenido a todo un sector que sigue encendiendo veladoras a este rancio modelo de artículos de fe. Así las cosas, resulta fácil entretener a un gestor o agente cultural. Es cuestión de saber dosificar un rosario de conceptos felices, enfoques y horizontes para que estos sigan ampliando sus objetos de estudio, sus perspectivas y sus abordajes.
hoy en Opinión Política 👇
https://opinionpolitica.com.mx/como-entretener-a-un-gestor-cultural-parte-ii/