13/08/2025
Amén
Letanías por las almas del Purgatorio.
Dios omnipotente, Padre de bondad y de misericordia, apiadaos de las benditas almas del Purgatorio y ayudad a mis queridos padres y antepasados.
Señor ten Misericordia de nosotros
Cristo ten Misericordia de nosotros
Cristo ten Misericordia de nosotros
Señor ten Misericordia de nosotros
Señor ten Misericordia de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Cristo, escúchanos
Dios Padre celestial; ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo redentor del mundo; ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo; ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios; ten misericordia de nosotros.
Santa María, auxiliadora de las almas del purgatorio; ruega por nosotros.
A cada invocación contestar: ¡Jesús mío, misericordia!
Por mis padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.
Por mis hermanos y parientes más cercanos.
Por mis benefactores temporales y espirituales.
Por mis amigos y vecinos.
Por cuantos debo amor y oración.
Por cuantos he perjudicado y dañado.
Por los que me han hecho daño.
Por los que están más próximos a la unión con Cristo.
Por los que más desean estar junto a Dios.
Por los que más sufren.
Por los que están lejos de la liberación.
Por los que menos auxilio reciben.
Por los que más lo merecen por sus servicios a la Iglesia.
Por los que fueron ricos aquí, y allí son los más pobres.
Por los poderosos, que ahora son como viles siervos.
Por los ciegos que ahora reconocen su ceguera.
Por los vanidosos que malgastaron su tiempo.
Por los pobres que no buscaron las riquezas divinas.
Por los tibios que muy poca oración han hecho.
Por los perezosos que han descuidado tantas obras buenas.
Por los de poca fe que descuidaron los santos Sacramentos.
Por los reincidentes que sólo por un milagro de la gracia se han salvado.
Por los padres que no vigilaron bien a sus hijos.
Por los superiores poco atentos a la salvación de sus súbditos.
Por los pobres hombres, que casi sólo se preocuparon del dinero y del placer.
Por los de espíritu mundano que no aprovecharon sus riquezas o talentos para el Cielo.
Por los necios, que vieron morir a tantos y no pensaron en su propia muerte.
Por los que no se aseguraron la vida eterna.
Por los que tienen una sentencia severa por las grandes responsabilidades encomendadas a ellos.
Por los pontífices, reyes y príncipes.
Por los obispos y sus consejeros.
Por los maestros y pastores de almas.
Por los sacerdotes de nuestra diócesis.
Por los sacerdotes y religiosos de la Iglesia católica.
Por los defensores de la santa fe.
Por los caídos en los campos de batalla.
Por los sepultados en los mares.
Por los mu***os repentinamente.
Por los fallecidos sin recibir los santos sacramentos.
Por aquellos que morirán dentro de las próximas 24 horas.
V. Dadles, Señor, a todas las almas el descanso eterno.
R. Y brillen para ellas la luz perpetua.
V. Que en paz descansen.
R. Amén.
Oremos:
Oh Dios, Creador y Redentor del mundo, perdona los pecados de tus servidores y servidoras, que la negligencia de los hombres olvida en el Purgatorio.
Te rogamos que nuestras oraciones les permitan obtener la liberación por la que tanto suspiran. Señor, que nos castigas gravemente y nos mandas orar por nuestros seres queridos, dígnate abrir las puertas del Cielo a las almas que partieron de este mundo y concédeles el descanso y la felicidad eterna.
Te lo suplicamos por intercesión de tu Santa Madre y de todos los santos.
Que así sea.
Amén.