20/10/2023
La defensa del Poder Judicial Federal es una obligación y prioridad de todos.
Quizá seamos los abogados litigantes quienes estemos más íntimamente relacionados con la función jurisdiccional en todos sus aspectos y ámbitos, ya que nuestra labor nos permite palpar inmediata y directamente el quehacer de, entre otros, secretarios, jueces y magistrados.
En este contexto, atestiguamos que la ardua labor de impartición de justicia en México atraviesa, ya desde hace mucho tiempo, por grandes retos que minimizan su efectividad en perjuicio de la sociedad en general.
Uno de ellos, posiblemente de los más importantes, implica precisamente la falta de presupuesto con la finalidad de contratar más personal que disminuya los rezagos temporales, así como proveer capacitación que los sitúe a la altura de los cambios legislativos y los nuevos criterios jurisprudenciales.
Debe precisarse que dicha necesidad se ha visto acentuada con el aumento acelerado de casos ingresados día a día, por los cuales se busca obtener tutela jurisdiccional efectiva en la protección de derechos fundamentales, mediante la resolución de todo tipo y clase de asuntos, ya sean familiares, penales, administrativos o civiles, entre otros.
Así, el Poder Judicial Federal no solo constituye uno más de los poderes de la unión, implica también el resguardo de todos y todas, implica la posibilidad de detener las arbitrariedades de las autoridades y la preservación del estado de derecho del que todos gozamos.
En resumen, el Poder Judicial Federal desempeña un papel fundamental en la estabilidad de la sociedad y el desarrollo económico, por tanto, la inversión en su fortaleza y eficacia necesariamente nos interesa y nos obliga a su defensa, más aún cuando se pretenda debilitar su autonomía mediante presiones políticas o financieras.
Atentamente
VIZCAÍNO Y FIGUEREO ASOCIADOS, S.C.