09/05/2026
Caso Vicente: El interés superior del menor como mandato no como lema.
El principio del Interés Superior del Menor está diseñado para que todas las decisiones judiciales se tomen analizando el bienestar físico y emocional del niño por encima de los intereses de los adultos. En el caso de Vicente, este principio parece haber sido ignorado. Cuando un juez recibe una denuncia previa, su obligación es activar protocolos de protección inmediatos, no esperar a que ocurra una tragedia para actuar.
Históricamente, ha existido un sesgo sistémico que asocia el cuidado de los hijos exclusivamente con la madre. Sin embargo, la justicia moderna debe evolucionar hacia una evaluación funcional e individual:
✔️Capacidad de cuidado: La custodia debe otorgarse a quien garantice un entorno libre de violencia.
✔️Igualdad de derechos: El padre tiene el mismo derecho y responsabilidad de ejercer el cuidado, y cuando el padre es quien denuncia un riesgo, su voz debe tener el mismo peso probatorio.
✔️Ruptura de roles de género: Asumir que un niño está a salvo solo por estar con la madre es un prejuicio que, en casos de negligencia o abuso, resulta fatal.
😔El Estado falló en su rol de garante. La protección de los derechos de los niños no termina con la creación de leyes; empieza con la ejecución de las mismas.
Es fundamental que los procesos judiciales dejen de invisibilizar a los padres que buscan proteger a sus hijos. Si un padre presenta pruebas de riesgo, el sistema debe investigar con el mismo rigor que si fuera a la inversa. La seguridad del menor es el único objetivo, y excluir al padre protector basándose en formalismos o prejuicios es una violación directa a los derechos humanos del niño.
PD. No tengo los derechos de la imagen , es tomado de Internet.