08/05/2026
Si Estados Unidos se atreve a lanzar operaciones militares directas contra cárteles en territorio mexicano SIN el consentimiento expreso del Estado mexicano, ¡NO estaría aplicando justicia: estaría cometiendo una flagrante violación al derecho internacional público!
¡Es inaceptable!
La Carta de las Naciones Unidas lo deja clarísimo en su Artículo 2(4), texto literal:
“Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.”
¡Esto no es opcional!
¡Es ley suprema!
La Carta de la OEA es igual de contundente. Artículo 19, texto exacto:
“Ningún Estado o grupo de Estados tiene derecho de intervenir, directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro.
El principio anterior excluye no solamente la fuerza armada, sino también cualquier otra forma de injerencia…”
¡Territorio mexicano NO es patio trasero de nadie!
Y nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos lo clava en el Artículo 89, fracción X:
“En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; […] la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales…”
¡Estos no son adornos! ¡Son mandatos constitucionales que el Presidente está obligado a cumplir!
Llamar “terroristas” a los cárteles puede servirle a Washington para congelar cuentas o endurecer sanciones. ¡Pero NINGUNA etiqueta interna de EU convierte a México en un campo de batalla ajeno! El crimen organizado se combate con Estado de derecho, inteligencia compartida y coordinación real… ¡NO con invasiones unilaterales decididas desde la Casa Blanca!
México debe cooperar: inteligencia, extradiciones, precursores, flujos ilícitos y redes transnacionales. ¡Sí, toda la cooperación del mundo! Pero cooperar NO es obedecer. Combatir al narco NO significa entregar soberanía. ¡Coordinación plena y consentida: SÍ! ¡Intervención armada unilateral: NI UN CENTÍMETRO!
El respeto al derecho internacional y a nuestra Constitución NO es debilidad: ¡es la única forma de defender el Estado de derecho que tanto decimos querer fortalecer! ¡Que nadie se equivoque: México defiende su soberanía con firmeza y con la ley en la mano!