31/05/2026
El día de hoy nos reunimos para reconocer el esfuerzo, la disciplina y la determinación de hombres y mujeres que han demostrado tener el carácter necesario para concluir una preparación académica y formativa de gran exigencia.
Hoy egresan alumnos de criminología, criminalística, tanatopraxia y tanatoestética; áreas que demandan no solamente conocimiento técnico y científico, sino también fortaleza mental, compromiso social y un profundo sentido de responsabilidad.
Durante su formación, ustedes comprendieron que la disciplina no es un castigo, sino una herramienta que forja el carácter. Aprendieron que el orden, la puntualidad, el respeto y la constancia son valores indispensables para quien aspira a servir con honor y profesionalismo.
Cada práctica, cada clase, cada reto enfrentado dentro de esta institución tuvo un propósito: prepararlos para actuar con firmeza ante escenarios complejos y desempeñarse con ética en una sociedad que exige profesionistas capaces, íntegros y comprometidos.
A nuestros graduados de criminología y criminalística: a partir de hoy llevan consigo la responsabilidad de contribuir a la búsqueda de la verdad, al análisis científico y al fortalecimiento de la justicia. Su preparación será fundamental para enfrentar los desafíos de una realidad que requiere observación, inteligencia y valentía.
A quienes concluyen su formación en tanatopraxia y tanatoestética: su labor representa una de las tareas más humanas y nobles. Ustedes han aprendido a trabajar con respeto, dignidad y sensibilidad, brindando tranquilidad y apoyo en momentos difíciles para las familias.
Generación graduada:
Nunca olviden que portar un uniforme, representar una institución o recibir un reconocimiento académico implica honor y responsabilidad. El conocimiento puede abrir puertas, pero será su conducta la que determine hasta dónde llegarán.
Hoy dejan las aulas, pero jamás deberán abandonar los principios aquí aprendidos: disciplina, lealtad, respeto, servicio y compromiso.
Reconozcan también el respaldo de sus familias, quienes estuvieron presentes en cada sacrificio, en cada jornada de cansancio y en cada meta alcanzada. Este logro también les pertenece a ellos.
El mundo profesional pondrá a prueba sus capacidades, pero recuerden que han sido preparados para actuar con firmeza ante la adversidad y con humanidad ante quienes más lo necesiten.
Caminen siempre con la frente en alto.
Representen con orgullo su formación.
Y demuestren, con acciones, la calidad profesional y humana que hoy los distingue.
En nombre de esta institución, les felicitamos y les deseamos éxito en cada misión y objetivo que emprendan a partir de este momento.
Muchas felicidades, generación graduada.
¡Misión cumplida!