12/06/2025
Esta semana recibí recibí la noticia de que el segundo implante coclear de Julieta ya está en el Hospital del Niño y la Mujer. Solo falta que se programe la fecha de la cirugía.
Les compartí la noticia a su mamá y a su papá y fue un momento muy emotivo. Me contaron que Julieta está más atenta, más alerta y que su calidad de vida ha mejorado muchísimo desde que recibió el primer implante. Están felices. Yo también.
Este camino no ha sido fácil. El IMSS le negó el tratamiento argumentando que, por las diversas discapacidades que la pequeña presenta, “no tenía caso” colocarle los implantes. Julieta tiene tres años, vive con parálisis cerebral, escoliosis e hipoacusia severa. Su diagnóstico era claro: necesitaba atención, no excusas. Esa negativa fue discriminación, y por eso decidimos acompañar a su familia en un juicio de amparo.
En enero logramos que se colocara el primer implante. Hoy, meses después, ya está listo el segundo. Saber que falta tan poco para cerrar este proceso me llena de alegría. Precisamente por estos momentos elegí ser abogada defensora de derechos humanos.
Y solo agregar algo muy importante: en este camino no estuvimos solas. Agradezco profundamente el trato empático y humano de la titular del Juzgado Octavo de Distrito y del juez federal electo Diego Galeana Jiménez. Su sensibilidad hizo la diferencia.
Defender el derecho a la salud de Julieta es defender el de muchas niñas y niños más. Eso no se me olvida.