17/06/2019
Hay muchas personas que recomiendan no comer después de las 5 ó 6 de la tarde pero la realidad es que no podemos dejar que pase tanto tiempo sin comer nada. Nuestro cuerpo necesita energía para todo, inclusive para dormir, así que al saltarnos la cena le estamos dando permiso al cuerpo de que almacene grasa en el abdomen, las piernas, los brazos y los glúteos. Los carbohidratos (pan, pasta, yuca, arepas, empanadas, frutas) son los alimentos de los cuales definitivamente debemos mantenernos alejados en la cena. En la mañana y en el almuerzo es importante comerlos por que son los que nos aportan energía y tenemos suficiente tiempo para metabolizarlos pero en las noches se almacenan y nos hacen ganar peso. Así que en la cena: • NO CEREAL • NO FRUTAS NI JUGOS DE FRUTA • NO GALLETAS • NO MAIZ • NO FRIJOLES • NO CHICHAROS • NO AREPAS • NO TORTILLAS • NO SANDWICHES • NO ARROZ • NO PAN Todos estos alimentos que a veces nos venden como cenas “Light” en realidad están llenas de carbohidratos vacíos y azúcar que no vamos a alcanzar a procesar durante la noche y se convierten automáticamente en “paquetes” de grasa que conocemos como rollitos, llantitas o panza. Los cereales, así sean a base de granos, son carbohidratos (al igual que el maíz, las galletas, los chícharos, las tortillas, los frijoles y el pan) y contienen muchísima azúcar si que no son una buena opción para las noches. Las frutas contienen mucha fructosa que es azúcar y aunque aportan muchas vitaminas y minerales van a retrasar nuestros procesos. Para la cena lo ideal es comer 1 proteína (pollo, pescado, carne de res, pavo) 1 vegetal y 1 grasa saludable (aguacate, aceite de oliva, aceite de semilla de uva). Comer proteína en la cena nos ayuda a mantener el cuerpo funcionando y quemando calorías durante toda la noche inclusive mientras que dormimos. La fibra de los vegetales también es muy importante porque ayuda al sistema digestivo a trabajar durante toda la noche y así limpiar el cuerpo de las toxinas que no necesita.